El arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, ha hecho un llamado a la militancia cristiana para enfrentar problemas globales como el hambre y la injusticia. En su reciente carta pastoral, Argüello menciona que es necesario que los cristianos asuman un papel activo en la sociedad. Este mensaje llega en el marco de la campaña de Manos Unidas de 2026, que busca elevar la conciencia sobre las desigualdades del mundo.

Argüello destaca que la ambición de poder es una de las causas fundamentales detrás de la injusticia y el sufrimiento. En este sentido, alude a la necesidad de que los ciudadanos comprendan las raíces de estas problemáticas para poder actuar. Hace hincapié en que la voluntad de poder no debe regir las relaciones internacionales ni la cooperación entre pueblos.
El arzobispo también menciona que la lucha por la paz requiere un compromiso firme. Argüello se refiere a esta batalla como un «verdadero combate», porque considera que se enfrenta a estructuras de injusticia. Propone así una militancia que vaya más allá de simples actos de voluntariado, buscando un cambio real en la sociedad.
En el ámbito local, reconoce que la «militancia cristiana» no solo debe centrarse en el ámbito global. También debe implicar acciones concretas en las comunidades. Asegura que es fundamental ofrecer apoyo a quienes enfrentan dificultades cotidianas. La dignidad humana debe ser el núcleo de estas acciones, promoviendo la solidaridad entre vecinos.
Además, menciona que a lo largo de la historia, la iglesia ha tenido que lidiar con diversas injusticias. Argüello invita a los creyentes a mirar hacia el futuro con esperanza. Les anima a involucrarse activamente y a luchar contra las desigualdades que se perpetúan en el día a día de las personas en Valladolid.
Esta campaña se enmarca en un horizonte que prepara el camino hacia el año 2033, un momento que la Iglesia Católica considera significativo. Según Argüello, es un tiempo en el que se celebrará la victoria de Jesucristo sobre la injusticia y el pecado.
La propuesta de Argüello es clara: que la lucha contra el hambre y las injusticias sea una prioridad. Los ciudadanos de Valladolid están invitados a participar y reflexionar sobre su papel en esta causa que trasciende las fronteras locales.
