Valladolid será la sede del primer Concurso Nacional ‘La mejor torrija de España’, cuya organización ha sido asumida por la Diputación. Este certamen premiará a las mejores torrijas del país en varias categorías, incluyendo la tradicional, la salada y la innovadora. El concurso, que se desarrollará en marzo, busca preservar la cultura de este postre tan característico y dar visibilidad a los talentos de la hostelería local.

El diputado de Promoción Agroalimentaria, Moisés Santana, ha expresado su entusiasmo por el evento, que espera situar a Valladolid en el mapa nacional de la gastronomía. Se esperan cerca de 4.800 euros en premios, una cantidad que se destinará a los mejores participantes de cada categoría. La categoría de torrija tradicional requerirá ingredientes específicos, como pan, leche y canela, mientras que las categorías de innovación y saladas permitirán mayor creatividad.
La participación está abierta tanto a profesionales como a estudiantes de escuelas de hostelería, lo que abre la convocatoria a un amplio espectro de cocineros de toda España. Entre los premios, se incluyen 1.000 euros para el primer clasificado y 400 euros para el segundo, además de otros incentivos como estancias de fin de semana en destinos locales.
El certamen también otorgará dos accésit: uno para la mejor torrija sin gluten y otro para la mejor elaborada con productos de la marca de alimentos de Valladolid. La entrega de premios tendrá lugar en un entorno singular, en el Espacio La Granja, el próximo 16 de marzo.
Los jurados serán seleccionados entre expertos del sector alimentario, quienes evaluarán las torrijas a ciegas. Se valorarán criterios como el sabor, la presentación y la técnica empleada. Para participar, los interesados deben inscribirse antes del 27 de febrero de 2026, marcando un plazo ajustado para que los aspirantes puedan preparar sus propuestas.
Este concurso también tiene un objetivo turístico. Al poner en valor una tradición culinaria de la región, se espera atraer visitantes y promocionar los productos locales. El evento busca no solo premiar la creatividad de los participantes, sino también fomentar un sentido de comunidad entre los profesionales del sector.
La Diputación de Valladolid pretende que este concurso sea un pilar del calendario gastronómico y una referencia a nivel nacional. Esto podría ayudar a consolidar el vínculo con la cultura local y fortalecer la gastronomía como un atractivo turístico de la región.
