En Valladolid, Manos Unidas ha puesto en marcha este año una nueva campaña denominada ‘Declara la guerra al hambre’. Esta iniciativa busca abordar el grave problema de la desnutrición en diversas regiones del mundo, y se enmarca en un conjunto de ocho proyectos que se ejecutarán en siete países en vías de desarrollo.

El total de fondos para estos proyectos asciende a 401.756 euros, lo que representa casi la mitad de lo recaudado por Manos Unidas en Valladolid durante el último año. Las diversas actividades que se financiarán van orientadas a la atención de necesidades básicas, como el acceso a agua, salud y educación, especialmente para jóvenes y mujeres en situación de vulnerabilidad.

La campaña se lanzará oficialmente el 6 de febrero en la parroquia de San Fernando, con la participación del arzobispo Luis Argüello en una ceremonia inaugural. Además, se espera que las colectas del resto de iglesias de la Archidiócesis también se destinen a esta causa durante ese fin de semana.

José María Gil, consiliario de Manos Unidas en la ciudad, destacó la necesidad de combatir el hambre en un mundo donde cerca de 700 millones de personas pasan hambre y 2.300 millones no tienen acceso a una alimentación adecuada. Gil subrayó que esta lucha debe hacerse con herramientas pacíficas y no con armas.

Antonio Álvarez, presidente-delegado de Manos Unidas Valladolid, aportó datos sobre el impacto de la organización en años recientes, mencionando que en 2025 se desarrollaron 575 proyectos en 53 países, beneficiando a 1.6 millones de personas. Este tipo de iniciativas reflejan el compromiso de la organización con el desarrollo integral de las comunidades.

Desde Perú, Silvia Ayalo, socia de Manos Unidas, compartió experiencias sobre la labor de la organización en su país. Resaltó un proyecto que ha logrado reinsertar a mujeres encarceladas en el contexto del narcotráfico, donde la tasa de reinserción ha sido del 100%.

Las actividades de Manos Unidas en Valladolid no solo se limitan al ámbito internacional, ya que la organización también cuenta con un fuerte componente local que implica a 130 voluntarios y 1.445 socios. Estas personas forman parte activa en la realización de diversas actividades para promover los derechos humanos y el desarrollo social en la región.

A medida que avanzan las primeras etapas de la campaña ‘Declara la guerra al hambre’, Manos Unidas está a la espera de más aportaciones y colaboración por parte de la comunidad para poder financiar sus proyectos en los próximos meses.

por redaccion