El sector de atención a personas mayores en Valladolid enfrenta una crisis marcada por el envejecimiento de la población, lo que ha llevado a representantes de las patronales de cuidados a alertar sobre un probable colapso del sistema. Durante la V Cumbre Estatal del ‘Baby Boom’, celebrada en el Museo de la Ciencia, se abordaron las consecuencias de este fenómeno demográfico y la incapacidad actual de la oferta de servicios para ajustarse a la creciente demanda. Según Rafael Sánchez-Ostiz, presidente de CEAPS, la situación es grave y se requiere una revisión de los recursos destinados a este sector.

En su intervención, Sánchez-Ostiz subrayó que la actual inversión en gasto social en España, que se sitúa en un 0,9% del PIB, es insuficiente en comparación con la media de la OCDE, que alcanza el 1,9%. Destacó que, en momentos donde se discuten otros tipos de gasto, la salud y el bienestar de las personas mayores deben ser una prioridad. Este contexto también coincide con un periodo electoral en el que instó a los políticos a considerar el impacto de sus decisiones en este grupo demográfico.
La atención a personas mayores es un desafío que engloba no solo el aumento de la población jubilada, sino también el apoyo a las familias que los cuidan. Actualmente, solo un 5% de las personas mayores reside en una residencia, mientras que el restante 95% vive en sus hogares con ayuda de cuidadores, muchas veces no formales, lo que crea una sobrecarga en esas familias. Se señaló la necesidad de encontrar nuevas formas de apoyo y recursos para estas familias, que a menudo se sienten desamparadas.
A pesar de la urgencia de la situación, también se mencionó la dificultad para atraer personal cualificado al sector de cuidados. Diego Juez, presidente de la Asociación de Residencias de Tercera Edad en Castilla y León, lamentó el escaso interés por esta profesión, lo que podría agravar la crisis. Ante este panorama, se sugirió la implementación de políticas que vinculen la financiación directa a los servicios de atención, permitiendo que quienes reciben cuidados elijan el tipo de soporte que prefieren.
Sánchez-Ostiz también hizo hincapié en la importancia de combatir el edadismo, una actitud creciente hacia los mayores que deteriora la conexión entre generaciones. En este sentido, se destacó cómo el contacto intergeneracional ha disminuido y cómo esto afecta la percepción de la vejez en la sociedad. Además, la cumbre incluyó actividades culturales, como la proyección del documental ‘100 días con la Tata’, que buscan dar visibilidad a estas problemáticas.
El enfoque de la cumbre es un intento de poner a los mayores en el centro de la agenda política y social. La falta de atención hacia este grupo poblacional puede tener repercusiones no solo en su bienestar, sino también a nivel social. La necesidad de cambios estructurales y una mayor inversión en el cuidado de personas mayores serán temas que seguirán siendo discutidos en futuras reuniones y foros.
Así, las demandas por un enfoque renovado hacia el sector están planteadas, y queda por ver cómo el ayuntamiento y los gobiernos regionales responderán a estos retos en un contexto de creciente demanda. Las próximas decisiones políticas serán claves para definir el futuro del sistema de atención a mayores en Valladolid.
