Más de 240 hectáreas de marisma en Cantabria vuelven a la naturaleza tras más de un siglo en manos privadas

La Demarcación de Costas en Cantabria trabaja a contrarreloj para devolver a su estado natural tres grandes marismas de la región que fueron desecadas y cedidas a particulares hace más de cien años. Los terrenos, situados en Marina de Cudeyo, Mogro y Carasa, suman cerca de 250 hectáreas que el Ministerio para la Transición Ecológica quiere convertir de nuevo en humedales funcionales.

Más de 240 hectáreas de marisma en Cantabria vuelven a la naturaleza tras más de un siglo en manos privadas

Los dos primeros casos son los más avanzados. En Marina de Cudeyo, una finca de 92 hectáreas cuya concesión data de 1895 y fue destinada durante décadas al uso agrícola, ya es plena propiedad del Ministerio tras extinguirse la concesión y denegarse la prórroga solicitada. Algo similar ocurre en Mogro, donde 32 hectáreas situadas frente al campo de golf Abra del Pas quedaron libres en 2019 al caducar una concesión que se remontaba a 1893.

En ambos casos el objetivo es el mismo: recuperar el régimen natural de las marismas, lo que podría significar que vuelvan a ser inundables con las mareas, tal y como ocurría antes de que fueran artificialmente desecadas. Para ello, los técnicos estudiarán, entre otras medidas, la retirada completa de diques, rellenos e instalaciones que impiden el flujo natural del agua.

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El tercer espacio, la marisma de la ría de Carasa, en el municipio de Voto, suma 123 hectáreas en la confluencia de las rías del Asón y del Rada. Su situación es más compleja porque la concesión sigue vigente después de que Costas autorizara en 2023 una prórroga de cinco años, aunque la Audiencia Nacional falló contra el Ministerio en un recurso interpuesto por la propia pedanía y el Gobierno regional. El asunto continúa judicializado.

A pesar de la incertidumbre legal, el Ministerio ha decidido adelantarse y encargar ya la redacción del proyecto de restauración. Una licitación inicial de 208.316 euros quedó desierta y deberá salir de nuevo a concurso. Para los vecinos y negocios de la zona, el mensaje es de tranquilidad: mientras la situación judicial no se resuelva, no habrá cambios sobre el terreno.

Todas estas actuaciones se enmarcan en el Plan Estratégico de Humedales 2030, programa impulsado por el Gobierno de España bajo exigencia de la Comisión Europea, con foco especial en los espacios de la Red Natura 2000. Los proyectos requieren estudios de hidrodinámica, flora, aves y calidad del agua que han tenido que externalizarse al superar la capacidad técnica de la propia Demarcación de Costas en Cantabria.