El presupuesto del Ayuntamiento de Segovia ha generado un intenso debate. La falta de ejecución de las inversiones presupuestadas se ha convertido en un tema central entre los grupos municipales. En 2025, solo se ejecutaron el 21,15% de las inversiones previstas, lo que ha llevado a críticas desde el PSOE y Ciudadanos.

Noemí Otero, concejala de Ciudadanos, y Jesús García Zamora, del PSOE, han denunciado la incapacidad del gobierno municipal para llevar a cabo estos proyectos. Subrayan que, a pesar de los anuncios de un presupuesto histórico, los datos demuestran que la ejecución real es muy baja. Desde el equipo de gobierno, se defienden afirmando que han superado sus propias metas, pero esta afirmación ha sido cuestionada por la oposición.
El presupuesto del Ayuntamiento para 2025 alcanzó más de 122 millones de euros, de los cuales más de 41 millones provenían de remanentes. Sin embargo, a finales del año, solo se habían ejecutado poco más de 80 millones, lo que genera dudas sobre la gestión municipal. Esta situación ha llevado a Otero a preguntar por qué no se reducen impuestos si no se está gastando lo que se presupuestó.
Las estadísticas revelan una baja ejecución en áreas clave, como pavimentación, alumbrado público y patrimonio histórico. Otero ha alertado que más de 20 millones de euros en inversiones no se han materializado, afectando directa y negativamente la calidad de vida de los segovianos. Este panorama provoca frustración entre los vecinos, que no ven avances en obras necesarias.
El Grupo Socialista ha expresado que esta situación refleja dos años de parálisis en la ejecución presupuestaria. Argumentan que esta baja ejecución se debe a la falta de planificación y a un modelo de gestión que no ha logrado adaptarse a las necesidades del municipio. Aseguran que la ejecución de ingresos también ha sido deficiente, con un 63,84% en el análisis general.
Por su parte, Ciudadanos ha criticado que sin una ejecución efectiva, cualquier cifra de presupuesto es solo un anuncio. La ausencia de gestión ha llevado a que iniciativas que podrían beneficiar a la población no se lleven a cabo. Esta situación afecta tanto a servicios públicos como a obras de infraestructura.
Mientras tanto, la negociación de los presupuestos para 2026 se presenta complicada. Ambas formaciones han señalado la falta de autocrítica en el equipo de gobierno y han apuntado a la necesidad de un análisis profundo sobre el uso y la gestión de las finanzas municipales. Los vecinos esperan respuestas claras e iniciativas que se traduzcan en mejoras visibles en su día a día.
