El mercado laboral de Menorca ha vivido uno de sus mejores veranos en los últimos años. El mes de julio cerró con 45.683 personas afiliadas a la Seguridad Social, la cifra más alta registrada hasta la fecha, lo que supone 1.463 trabajadores más que en el mismo mes del año anterior.

De ese total, 36.096 corresponden al Régimen General y 8.255 son autónomos, también la marca más elevada de los últimos cinco años. En agosto la afiliación bajó ligeramente hasta los 44.310 dados de alta, un descenso habitual según la serie histórica, pero que igualmente supera los 43.982 registrados en agosto de 2025.
El buen comportamiento del mercado laboral coincide con la conclusión del proceso extraordinario de regularización de extranjeros, que en Menorca afectó a 2.005 personas entre abril y junio, aunque 470 de ellas son menores de edad. Sumadas las solicitudes ya abiertas por vía ordinaria, el total de expedientes tramitados ascendió a 2.675.
Las patronales, sin embargo, piden prudencia a la hora de vincular ambos fenómenos. Desde CAEB señalan que «hay que esperar para conocer si hay otros motivos», mientras que la secretaria general de PIME Menorca, Maria García, reconoce que el proceso «ayudó a algunos empresarios a completar sus plantillas con personas que ya estaban aquí pero no podían incorporarse por los tiempos administrativos».
Un dato refuerza esa lectura: entre junio y el 28 de agosto, solo 51 personas regularizadas se inscribieron como demandantes de empleo en el SOIB, lo que sugiere que la inmensa mayoría ya tenía trabajo o una oferta en el momento en que su solicitud fue admitida a trámite. «Los que yo conozco están todos empleados», apunta el abogado especializado en extranjería Manuel Pecharromán.
En el conjunto de Balears, agosto cerró con 693.812 afiliados, un incremento de 26.872 personas respecto al año anterior, un cuatro por ciento más. Los autónomos sumaron 110.124 altas en las islas.
El desempleo también mejora. En agosto el número de parados en Balears se situó en 25.706 personas, un descenso interanual del uno por ciento. En Menorca la bajada fue aún más pronunciada: un 6,1 por ciento menos que hace un año.
Los datos dibujan una temporada sólida para la economía menorquina, con un sector turístico que ha sido capaz de absorber tanto la demanda habitual de mano de obra como la nueva oferta de trabajadores regularizados, sin tensiones visibles en el mercado.


