La celebración de las fiestas de Gràcia de Maó, que se prolongó del 31 de agosto al 9 de septiembre, dejó un balance policial que refleja la complejidad de mantener el orden en uno de los eventos más populares de Menorca. Un dispositivo especial de seguridad desplegado durante esos días concluyó con nueve personas detenidas y más de un centenar de propuestas de sanción.
Los arrestados enfrentan cargos por delitos de diversa naturaleza: tráfico de drogas, malos tratos en el ámbito familiar, lesiones, amenazas, daños y hurto. En el marco de las actuaciones por delitos contra la salud pública, los agentes intervinieron cinco gramos de speed. Una de las personas detenidas lo fue por constar contra ella una reclamación judicial pendiente.
El operativo contó con efectivos tanto de uniforme como de paisano, que se encargaron de labores de prevención, controles de acceso, identificación de personas y vehículos, y atención a emergencias. La presencia policial fue visible en los momentos de mayor afluencia de público.
En materia de sanciones administrativas, se levantaron 107 actas de propuesta de sanción por consumo o tenencia de drogas, seis por tenencia de armas, cuatro por faltas de respeto a los agentes de la autoridad y dos por desobediencia.
Los servicios de emergencia también tuvieron un papel destacado durante los festejos. Entre los incidentes más relevantes figuran el auxilio a un hombre que sufrió un desmayo durante el jaleo y tuvo que ser trasladado a un centro hospitalario, la atención a una mujer con una herida sangrante en la nariz tras una caída, y la asistencia a un hombre con una herida similar en la cabeza. Además, los agentes localizaron a un menor en estado de embriaguez en la zona de ses Voltes.
El dispositivo incluyó también medios aéreos que supervisaron el espacio sobre la ciudad durante los días de fiesta, garantizando que no se produjeran vuelos no autorizados en la zona.
Las fiestas de Gràcia son una de las citas más esperadas del verano menorquín, y este año el balance policial pone de manifiesto los retos de compatibilizar la celebración popular con la seguridad ciudadana. Las autoridades subrayan que la mayoría de los festeros disfrutaron de los actos sin incidentes.



