El Ayuntamiento de Ciutadella sella la casa okupa junto al colegio Pintor Torrent justo antes del inicio del curso

El Ayuntamiento de Ciutadella ha culminado el desalojo de los ocupantes ilegales que habitaban una edificación en ruinas en la calle Pintor Torrent, cumpliendo así el compromiso adquirido con vecinos y comunidad educativa antes del arranque del nuevo curso escolar.

El Ayuntamiento de Ciutadella sella la casa okupa junto al colegio Pintor Torrent justo antes del inicio del curso

La actuación municipal ha incluido el tapizado de todos los accesos al inmueble y la demolición de los techos para hacer la construcción completamente inhabitable e impedir futuras ocupaciones. Lo que comenzó como un proceso administrativo se aceleró de forma drástica tras los graves incidentes del pasado 24 de agosto, cuando una pelea entre inquilinos acabó con un detenido y otro herido por cortes provocados con una botella de cristal rota, todo ello ante la mirada de menores de edad presentes en la zona.

La alcaldesa de Ciutadella, Maria Jesús Bagur, ha explicado que el proceso se siguió en todo momento por la vía administrativa, aunque se tenía previsto recurrir a la vía judicial en caso de que la situación no se resolviese antes de septiembre. «Nuestro compromiso con los vecinos y con el colegio era resolverlo antes del inicio del curso escolar, y lo hemos cumplido», subrayó la regidora.

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Durante estos últimos días, el ayuntamiento procedió también al vaciado de las pertenencias de todos los ocupantes, incluidas las del agresor de la última pelea, para lo cual fue necesario solicitar autorización al centro penitenciario donde este se encontraba recluido.

El edificio, construido sobre la medianera del CEIP Pintor Torrent, llevaba tiempo siendo un foco de conflictos y preocupación para el barrio. Su estado de ruina representaba además un riesgo directo para el patio del colegio, ya que cualquier desprendimiento podía alcanzar el espacio donde juegan los niños. Los vecinos más próximos habían denunciado en repetidas ocasiones situaciones de tensión que describían como auténticas pesadillas cotidianas.

El paso siguiente será la redacción de un proyecto de demolición definitiva del inmueble, pared con pared con el patio escolar, que permita eliminar de raíz el peligro estructural que representa la construcción y cerrar de forma permanente un capítulo que ha marcado la convivencia en esta calle durante demasiado tiempo.

La intervención llega como un alivio para familias, docentes y vecinos que este lunes han podido iniciar el nuevo año escolar con mayor tranquilidad.