El Govern balear ha puesto contra las cuerdas al Ayuntamiento de Ciutadella tras detectar graves deficiencias en la gestión del agua potable del municipio. La Dirección General de Salud Pública ha abierto ocho expedientes sancionadores que suman un total de 33 infracciones y una propuesta de multa de 579.400 euros.

Las irregularidades detectadas por los técnicos autonómicos afectan a algunas de las zonas más pobladas y frecuentadas del municipio, entre ellas el casco urbano y las urbanizaciones de Son Blanc, Cala en Bosc, Cap d’Artrutx, Son Carrió, Cala Blanca, Cala Morell, Serpentona, Los Delfines, Sa Caleta y Santandria.
De las 33 infracciones recogidas en los expedientes, 31 han sido tipificadas como graves y dos como muy graves. Entre los incumplimientos más preocupantes destacan la falta de limpieza anual de los depósitos, el deficiente mantenimiento de las infraestructuras hídricas y el fallo en los controles de calidad del agua.
Pero quizás lo que más alarma genera entre los vecinos es que en varias ocasiones el Consistorio no avisó a la población de que el agua no era apta para el consumo humano, cuando los análisis ya habían dado resultados que superaban los límites legales permitidos.
La sanción más elevada recae sobre la urbanización Los Delfines, con una propuesta de 133.200 euros. Los expedientes aluden a hechos ocurridos en 2025: el 25 de agosto se registró un nivel de nitratos no apto y el 1 de diciembre se detectó en dos pozos una grave contaminación microbiológica, con presencia de coliformes, clostridium y Escherichia coli, una bacteria de origen fecal.
En la urbanización de Serpentona, segunda en cuantía con más de 90.000 euros, las autoridades sanitarias llegaron a realizar dos requerimientos formales al Ayuntamiento, en octubre y noviembre de 2025, sin que el municipio actuara debidamente.
El caso de Cala Morell añade otro elemento especialmente grave: el Consistorio habría hecho caso omiso a una orden expresa de suspensión provisional del suministro de agua de consumo humano, una desobediencia que figura como una de las infracciones más serias del conjunto.
Los importes son todavía provisionales, ya que los procedimientos sancionadores siguen su curso y el Ayuntamiento tiene derecho a presentar alegaciones. Sin embargo, el cuadro que dibujan los expedientes revela una dejadez sistemática en la gestión de un servicio básico que afecta directamente a la salud y al día a día de miles de ciudadanos de Ciutadella.
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