La Universidad de Valladolid (UVA) ha iniciado una investigación interna en respuesta a unos comentarios realizados por el profesor Héctor Felipe Mateo. Estos comentarios justificaron la muerte de Sergio Delgado, un joven de la ciudad fallecido tras una agresión en Burgos. La controversia ha suscitado una fuerte reacción entre la comunidad académica y los familiares de la víctima.

El portavoz de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, se pronunció sobre el asunto, indicando que es razonable que la UVA actúe hasta las últimas consecuencias en el ámbito disciplinario. Este pronunciamiento se produce en un momento en que el sentimiento público es de indignación y demanda transparencia sobre el comportamiento del profesor involucrado.
La investigación está alineada con las normas internas de la universidad y busca esclarecer la situación. Sin embargo, Carriedo enfatizó que se debe respetar la autonomía universitaria, señalando que el profesor no es empleado público bajo la administración de la Junta. Esto añade una capa de complejidad al manejo del caso.
Por parte de la familia de Sergio Delgado, se han anunciado acciones legales ante la gravedad de las afirmaciones del docente. La familia ha rechazado las disculpas ofrecidas por el profesor, argumentando que sus palabras han sido profundamente dolorosas y dañinas. En este sentido, han expresado su determinación de llevar a cabo todas las medidas legales necesarias.
Entre los estudiantes que han conocido las declaraciones del profesor, se han alzado voces que piden su expulsión de la UVA. Muchos consideran que su presencia en el entorno educativo es inaceptable, dado el impacto que sus comentarios han tenido en la comunidad estudiantil. La indignación se refleja en redes sociales y manifestaciones en apoyo a la familia de Sergio.
Resulta relevante que la Junta ha manifestado su disposición a colaborar con la UVA en el proceso de investigación si así se requiere. Esta medida busca acompañar a la universidad en la gestión de un asunto que ha afectado significativamente a la imagen pública de la institución.
A medida que avance la investigación, será importante observar cómo se desarrollarán los acontecimientos en torno a este caso. Las decisiones que se tomen en el futuro podrían tener un impacto directo en las normativas de conducta dentro del ámbito académico en Valladolid. Los próximos pasos dependen del análisis que realice la universidad sobre este delicado asunto.
