Las llamas del incendio forestal que afectó a la zona pusieron en riesgo algo más que los montes: también comprometieron la calidad del agua que abastece a los vecinos de Sotillo. Para hacer frente a esta amenaza, las autoridades han puesto en marcha una serie de trabajos destinados a garantizar que el suministro cumpla con todas las condiciones sanitarias exigibles.

El fuego dejó tras de sí una masa forestal dañada que, con las lluvias, puede arrastrar cenizas, sedimentos y restos orgánicos hacia los cauces y depósitos de los que se nutre el abastecimiento municipal. Este es precisamente el escenario que las obras pretenden evitar, actuando sobre las infraestructuras de captación y tratamiento del agua antes de que lleguen las precipitaciones otoñales.
Los trabajos contemplan mejoras en los sistemas de filtrado y en los puntos de captación más vulnerables, con el objetivo de interceptar los posibles contaminantes que puedan generarse como consecuencia directa del incendio. No se trata de una situación de emergencia inmediata, pero sí de una actuación preventiva necesaria para no poner en riesgo la salud de la población.
Los vecinos de Sotillo han seguido con preocupación todo el proceso desde que el fuego arrasó la zona. Muchos de ellos conocen bien la relación entre el monte y el agua que llega a sus grifos, y han valorado positivamente que las administraciones hayan reaccionado con celeridad ante un problema que, de no atajarse a tiempo, podría haberse convertido en un serio quebradero de cabeza para el municipio.
Las actuaciones se suman a las labores de regeneración forestal que también están previstas en la zona afectada por el incendio, dentro de un plan más amplio de recuperación del entorno natural dañado por las llamas.
Desde el consistorio han querido trasladar tranquilidad a la población, insistiendo en que en ningún momento se ha detectado una afección real sobre la calidad del agua y que estas obras son una medida de precaución para que así siga siendo.
Ávila, una vez más, da ejemplo de cómo gestionar las consecuencias de los incendios forestales más allá de la extinción, apostando por la protección de los recursos naturales y la salud pública a largo plazo.



