Más de un centenar de efectivos y casi veinte medios aéreos combaten las llamas del incendio de Tornavacas

El incendio declarado este lunes en el término municipal de Tornavacas, en la provincia de Cáceres, no da tregua y obliga a desplegar un dispositivo de extinción cada vez mayor para intentar frenar el avance del fuego.

Más de un centenar de efectivos y casi veinte medios aéreos combaten las llamas del incendio de Tornavacas

Los recursos humanos y materiales movilizados han seguido creciendo a lo largo de la mañana hasta alcanzar los 115 efectivos sobre el terreno y 17 medios aéreos trabajando de forma coordinada en la zona.

El operativo cuenta con personal del Plan de lucha contra incendios forestales de Extremadura como columna vertebral, al que se han sumado refuerzos del Ministerio para la Transición Ecológica, así como efectivos llegados desde Castilla y León y voluntarios de Cruz Roja Extremadura.

Sobre el terreno trabajan seis unidades de bomberos forestales terrestres y otras siete helitransportadas. Junto a ellas, tres agentes del medio natural y cuatro técnicos de extinción completan el contingente desplegado para hacer frente a las llamas.

Noticias de Cáceres en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal

Desde el aire, once helicópteros y seis hidroaviones prestan apoyo continuo a las labores de extinción, descargando agua sobre los focos activos y facilitando el trabajo de los equipos en tierra.

Tornavacas es un municipio situado en el Valle del Jerte, una comarca de gran valor medioambiental y paisajístico, lo que convierte este incendio en una amenaza especialmente sensible tanto para el entorno natural como para los vecinos de la zona.

Las autoridades siguen de cerca la evolución del fuego, que fue detectado en las primeras horas de este lunes 14 de septiembre. Por el momento no se han dado datos oficiales sobre las hectáreas afectadas ni sobre posibles evacuaciones, aunque el despliegue creciente de medios refleja la complejidad del siniestro.

Los equipos trabajan contra el reloj para evitar que el incendio siga extendiéndose, en una jornada en la que las condiciones meteorológicas serán clave para determinar la evolución de las llamas.