Ávila desentierra su pasado: el emblemático castro vetón de la Mesa de Miranda regresa a la actividad arqueológica

El yacimiento de la Mesa de Miranda, uno de los enclaves de la Edad del Hierro más relevantes de toda la Península Ibérica, vuelve a ser escenario de trabajo científico con el inicio de una nueva campaña de excavaciones en el municipio abulense de Chamartín de la Sierra.

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El castro, que perteneció a la cultura vettona y cuya historia se remonta a varios siglos antes de Cristo, acoge de nuevo a un equipo de arqueólogos dispuestos a seguir sacando a la luz los secretos que esconde este singular enclave amurallado. Las excavaciones representan una oportunidad única para profundizar en el conocimiento de la vida cotidiana, la organización social y el urbanismo de uno de los pueblos prerromanos que habitaron estas tierras castellanas.

La Mesa de Miranda destaca por la extraordinaria conservación de sus murallas y por la presencia de estructuras domésticas que permiten reconstruir con notable detalle cómo vivían sus antiguos pobladores. El yacimiento, declarado Bien de Interés Cultural, ha sido objeto de estudio desde hace décadas, aunque todavía guarda importantes incógnitas que cada campaña ayuda a despejar poco a poco.

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Para los vecinos de la comarca y para los aficionados a la historia local, esta nueva temporada de trabajos supone también una ocasión para acercarse al patrimonio que tienen a sus pies. Las excavaciones no solo generan conocimiento académico, sino que contribuyen a poner en valor un territorio que tiene en su legado arqueológico uno de sus activos más poderosos de cara al turismo cultural.

La provincia de Ávila cuenta con varios yacimientos de la cultura vettona, entre los que destaca también el cercano castro de Ulaca, pero la Mesa de Miranda sigue ocupando un lugar privilegiado por la riqueza y diversidad de sus hallazgos. Cada nueva campaña añade piezas a un puzzle histórico que sigue siendo apasionante.

Los trabajos, que contarán con la participación de especialistas y, previsiblemente, de alumnos universitarios en formación, se desarrollarán durante las próximas semanas. La incorporación de jóvenes investigadores a estas excavaciones refuerza además el carácter educativo del proyecto, conectando a las nuevas generaciones con el patrimonio de su tierra.

Ávila vuelve así a mirar hacia sus raíces más profundas, con la tierra como testigo mudo de una historia que aún tiene mucho que contarnos.