Ruperto Sánchez, un vallisoletano que pasó casi ocho años en prisión política en Venezuela, relata su experiencia tras ser liberado en 2021. En su camino, Sánchez se vio obligado a aceptar trabajos en la hostelería en un pueblo de la provincia de Valladolid, muy alejado de su anterior vida como teniente coronel. La injusticia de su situación ha marcado su vida, un testimonio que comparte para informar sobre las realidades del régimen chavista.

Sánchez nació en Valladolid, hijo de un padre venezolano y una madre pucelana. A los seis años se mudó a Venezuela, donde creció en un entorno militar. Su vida cambió drásticamente tras sus denuncias sobre el tráfico de drogas en el país, actividad en la que estaban involucrados altos funcionarios del gobierno de Maduro. Estas denuncias provocaron su encarcelamiento.
El exmilitar describe el horror de la vida en prisión. Las condiciones eran infrahumanas, con temperaturas que iban desde los 9 hasta los 40 grados en las celdas de aislamiento. Además, pasaba horas escuchando discursos promocionales de Chávez, lo que él considera una forma de tortura emocional. La experiencia fue dura y traumática, pero su espíritu de lucha no se quebrantó.
A su liberación, afirmó que continuaría denunciando las violaciones de derechos humanos en Venezuela desde España. La doble nacionalidad le permitió salir del país, un proceso que no estuvo exento de dificultades. Con el apoyo de su familia y amigos, logró establecer una nueva vida en Valladolid, donde la comunidad ha sido receptiva.
El número de venezolanos en Valladolid ha aumentado en los últimos años, y Sánchez menciona que muchos llegan en busca de estabilidad y mejores oportunidades. Para él, la ciudad ofrece un entorno acogedor, además de ser un lugar más económico que el actual escenario de crisis en Venezuela.
Ahora, con la mirada puesta en el futuro, está comprometido con el cambio en su país de origen. Conforme se acercan las elecciones programadas para 2024, confía en que haya una transición política efectiva en Venezuela. La esperanza regresa a Ruperto Sánchez, quien prepara su participación en el proceso electoral, aspirando a recuperar su antiguo estatus.
A medida que se desarrollan estos acontecimientos, la situación política en Venezuela sigue siendo un tema de interés y preocupación en Valladolid. El drama humano que vive Sánchez es un recordatorio de los retos que enfrentan los venezolanos y la importancia de visibilizar sus historias. Pronto se espera más información sobre su futura implicación en la política venezolana y el impacto de estos eventos en la comunidad vallisoletana.
