En Valladolid, los médicos de familia están tomando un papel relevante en la atención a las adicciones generadas por el ‘chemsex’. Este fenómeno se refiere a encuentros donde se combina el uso de drogas con prácticas sexuales, lo que puede tener consecuencias graves para la salud de los involucrados. Durante el fin de semana, se celebró una jornada en la ciudad que abordó esta problemática, donde se presentó la necesidad de visibilizar sus riesgos y las estrategias de intervención.

El ‘chemsex’ afecta principalmente a hombres, y se caracteriza por sesiones prolongadas de consumo de sustancias que facilitan encuentros sexuales. Estas prácticas suelen llevar a una multiplicidad de problemas de salud, que van desde la intoxicación hasta enfermedades de transmisión sexual. Conocer esta realidad permite a los médicos detectar de manera más efectiva a los pacientes que podrían estar involucrados en estos entornos de riesgo.

Juan Antequera, médico residente de Puertollano, destacó la importancia del médico de familia en este contexto, al ser quienes conocen mejor a sus pacientes y sus entornos. A través de encuentros frecuentes, se pueden identificar patrones como ausencias laborales tras fines de semana de excesos. Abordar este problema requiere no solo del conocimiento médico, sino también de un enfoque que integre otros profesionales de la salud.

La jornada que se llevó a cabo en Valladolid, organizada por la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, permitió también discutir sobre los sesgos sociales que afectan a estos pacientes. Según el Ministerio de Sanidad, el ‘chemsex’ está vinculado a una serie de adicciones que no solo se limitan a las drogas, sino también a relaciones de riesgo. Este entorno de desinhibición propicia diversas situaciones peligrosas.

El perfil típico de los participantes es un hombre joven, con un nivel socioeconómico medio o alto, que en muchos casos lleva una vida aparentemente normal. Sin embargo, estas prácticas pueden ocultar problemas subyacentes, como la ansiedad o la búsqueda de conexión social. La charla puesta en marcha por los profesionales médicos pretende romper con los tabúes existentes y promover una comunicación abierta sobre esta temática.

Las sustancias comúnmente involucradas en el ‘chemsex’ incluyen el éxtasis líquido, el ‘popper’ y otros estupefacientes que plantean un riesgo adicional. En otros puntos como Madrid y Barcelona ya existen consultas especializadas al respecto, que combinan la atención médica convencional con la psicología y psiquiatría. Esto subraya la necesidad de un abordaje integral para ayudar a los pacientes a superar estas adicciones.

A medida que la conciencia sobre el ‘chemsex’ aumenta, es crucial que el sistema de salud local evolucione para brindar respuestas efectivas. La colaboración multidisciplinaria entre médicos de familia y otros profesionales será un aspecto fundamental para abordar esta situación. Queda pendiente la creación de programas específicos y recursos que se adapten a las necesidades de los afectados en Valladolid.

por redaccion