El colegio La Enseñanza de Valladolid celebró una significativa despedida para Carlos Ignacio Colmenero Rubio, un profesor que ha dedicado más de 40 años de su vida a la enseñanza en este centro. El pasado viernes, 1.200 personas, entre alumnos, colegas y familias, se reunieron para rendirle homenaje en un emotivo acto que superó las expectativas del maestro al entrar al colegio, atraído por la idea de un simple encuentro entre compañeros.

A sus 65 años, Colmenero llegó al colegio sin imaginar la magnitud del tributo que le esperaría. Conforme recorría el pasillo principal, fue recibido con un largo corredor de aplausos que lo guiaron hasta el patio del centro. Durante este trayecto, cada aula tuvo la oportunidad de despedirlo. La ceremonia culminó con un pequeño obsequio: una jaula llena de balones de balonmano, un reflejo de su pasión por el deporte.
La historia de Carlos en La Enseñanza se remonta a los años 80, cuando comenzó como entrenador de un equipo de balonmano femenino del colegio. Su experiencia como educador empezó de forma casual cuando fue invitado a realizar sus prácticas de magisterio allí. Desde entonces, se ha convertido en una figura central, formando parte del claustro y deepening con los cambios educativos a lo largo de las décadas.
Durante sus 44 años de carrera, Colmenero ha dejado huella en miles de estudiantes, habiendo sido tutor de cuarto de primaria durante 25 de esos años. Muchos de sus antiguos alumnos, hoy profesionales y padres, asistieron a su despedida, sumando un vínculo generacional que enriquece su legado educativo.
Además de su labor docente, también ocupó cargos administrativos como jefe de estudios y director de Infantil y Primaria. En su despedida, subrayó su preferencia por ser llamado
