Cerca de 700 alumnos llenan de nuevo de vida los institutos de Ciudad Rodrigo

El nuevo curso escolar ha arrancado con fuerza en Ciudad Rodrigo. Los tres centros de educación secundaria de la localidad han abierto sus puertas esta semana para recibir a sus estudiantes entre emociones encontradas, nervios del primer día e ilusión por lo que está por venir.

Cerca de 700 alumnos llenan de nuevo de vida los institutos de Ciudad Rodrigo

El IES Fray Diego Tadeo fue uno de los primeros en dar la bienvenida a sus alumnos. Tras una toma de contacto inicial, las clases arrancaron oficialmente el martes a las 8:30 horas. Este curso, 66 nuevos estudiantes de 1º de ESO cruzan por primera vez sus pasillos, sumándose a los cerca de 289 alumnos que conforman el total del centro.

En el IES Tierra de Ciudad Rodrigo, la jornada comenzó con una reunión en el hall del instituto, donde la directora, Raquel, dio la bienvenida personal a los 68 alumnos que inician este año la etapa de secundaria. Un gesto cercano y cálido que marcó el tono de la jornada. El centro cuenta en total con alrededor de 400 estudiantes matriculados en este curso.

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Por su parte, el Colegio Misioneras de la Providencia-Santa Teresa organizó el recibimiento de sus nuevos alumnos de 1º de ESO a las 10:00 horas de la mañana. Un total de 85 estudiantes comenzaron esta nueva etapa bajo el lema que el centro ha elegido para este curso: «Piezas distintas, formando algo único», un mensaje que invita a la convivencia y al valor de la diversidad entre los jóvenes.

Entre los tres centros, Ciudad Rodrigo suma cerca de 700 estudiantes que vuelven a las aulas con los clásicos nervios del inicio y las ganas propias de quienes saben que les espera una etapa llena de aprendizajes y experiencias.

Para los alumnos de 1º de ESO, el regreso al cole se convierte en algo más: es el primer paso de una nueva etapa educativa que durará cuatro años, en los que crecerán, se equivocarán y se superarán, descubrirán nuevas aficiones y forjarán amistades que, en muchos casos, durarán toda la vida.

Ciudad Rodrigo vuelve así a su ritmo escolar, con las mochilas a la espalda y las ganas de empezar bien puestas.