Ignacio Jiménez de Cisneros, un joven vallisoletano, se ha destacado por su compromiso con la administración pública en Castilla y León. Desde su infancia en la ciudad, donde cursó estudios en el colegio Santa Teresa de Jesús, ha ido construyendo una carrera enfocado a la función pública. Su trayecto académico en Derecho en la Universidad de Valladolid le llevó a prepararse para convertirse en funcionario del Cuerpo Superior de la Administración, destacando su dedicación en tiempos difíciles como la pandemia.

Jiménez de Cisneros aprobó la oposición a la Junta de Castilla y León a la primera, en 2022, comenzando así su andadura profesional. Su primer puesto fue en Ávila, en el área de Inspección y Explotación del Transporte Terrestre, donde las experiencias y el compañerismo dejaron una huella importante en su vida. Según sus palabras, la etapa en Ávila fue gratificante y le permitió aprender mucho sobre la gestión pública.

Aprovechando su tiempo, Ignacio también realizó un máster en Estudios Avanzados en la Unión Europea en la misma universidad. Este logro fue crucial, ya que además de recibir el Premio Extraordinario, le animó a perseguir un doctorado. Desde hace un año, ha estado investigando sobre temas relacionados con la guerra de Ucrania y la política de la Unión Europea, con el objetivo de entender los efectos de este conflicto global.

El trabajo de su investigación examina varios aspectos, como la respuesta de la UE a la crisis de los refugiados ucranianos, la seguridad en el continente y las sanciones impuestas a Rusia. Esta labor académica se complementa con su papel actual como Delegado de Protección de Datos en la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, donde realiza funciones cruciales para garantizar la protección de información en el ámbito público.

En su trayectoria, Jiménez ha acumulado experiencias que le han permitido desarrollarse profesionalmente. Tras su etapa en Ávila, fue nombrado director del Castillo de la Mota, en Medina del Campo. Actualmente, se encuentra principalmente en la Consejería de Cultura, donde participa activamente en la elaboración de normativas y procedimientos.

Ignacio identifica su trabajo como una manera de ofrecer lo mejor de sí mismo a la comunidad. A través de su función pública, busca mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y aportar al funcionamiento eficiente de la administración. Su trayectoria es un ejemplo de cómo los jóvenes pueden contribuir desde dentro de las instituciones públicas.

A medida que avanza en su carrera, Ignacio tiene programada una estancia internacional en Hungría, donde continuará su investigación y compartirá su perspectiva sobre los desafíos actuales en Europa. Este nuevo capítulo en su formación académica representa una oportunidad para establecer conexiones relevantes en el ámbito de la investigación pública.

por redaccion