Los nuevos Tribunales de Instancia en Valladolid enfrentan múltiples quejas por retrasos en la tramitación de procedimientos judiciales. Desde su implementación en enero, se han reportado problemas técnicos que afectan la ejecución de sentencias y el señalamiento de juicios. Los abogados y magistrados han señalado que estos problemas están afectando el normal funcionamiento del sistema judicial en la ciudad.

La queja más frecuente proviene de los jueces, quienes señalan que las sentencias que solían ejecutarse con rapidez ahora están bloqueadas por fallos en el sistema informático. Este sistema, fundamental para la comunicación entre los diferentes departamentos, ha estado fallando continuamente, lo que ha llevado a una acumulación de casos sin resolver. Los funcionarios encargados de la tramitación se enfrentan a un escenario complicado debido a la falta de formación adecuada en el nuevo sistema.

Miguel Ángel Martín Maestre, uno de los jueces afectados, informó que lleva sin señalar juicios desde diciembre. Explicó que antes las sentencias se ejecutaban en el mismo día, mientras que ahora pueden pasar semanas en ser atendidas. Estos retrasos generan preocupación tanto en la comunidad jurídica como entre los ciudadanos, que se enfrentan a la incertidumbre sobre el desenlace de sus casos.

Por otro lado, la reestructuración del personal judicial ha llevado a que muchos equipos de trabajo estén descompensados. Las jefaturas de servicio han seleccionado a sus funcionarios, dejando vacantes en algunas áreas y exacerbando el problema de los retrasos. La falta de personal adecuado se traduce en menos capacidad para gestionar los casos que entran diariamente en el sistema.

El presidente de los Tribunales de Instancia, Alberto Mata, reconoció las disfunciones y retrasos como parte de una transición difícil. En su opinión, aunque la reforma tiene buenas intenciones y busca hacer más eficiente el sistema judicial, los problemas actuales son inevitables durante este proceso de cambio.

Desde la implementación de la nueva ley, los abogados también han expresado su frustración por la desconexión y falta de claridad en los procedimientos. Este cambio ha convertido interacciones que antes eran directas en un proceso más burocrático y en ocasiones confuso. Los abogados mencionan que se siente una falta de información sobre la ubicación de los servicios necesarios para la tramitación de sus casos.

La situación es preocupante y podría crear un atasco significativo en el sistema judicial si no se toman medidas para resolver estos problemas. La comunidad jurídica espera que, con el tiempo, estos obstáculos técnicos se aborden y que, de alguna manera, se recupere la fluidez que tenía el sistema anterior antes de la reforma. En los próximos días, se esperan decisiones que puedan afectar a la manera en que se gestionan los procedimientos en Valladolid.

por redaccion