Las intensas lluvias provocadas por la borrasca Marta han llevado al río Duero, a su paso por Quintanilla de Onésimo, a alcanzar un nivel rojo de alerta en Valladolid. Este cambio se suma a la creciente preocupación por las condiciones de otros ríos en la región, donde se han decretado seis tramos en nivel rojo y nueve en naranja por la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD). Además, se mantiene la vigilancia sobre 12 puntos relevantes debido al aumento del caudal.

El río Huebra, en Salamanca, y el Eresma, en Segovia, también están en nivel rojo, evidenciando un este contexto crítico de crecidas en múltiples ríos. La situación es especialmente alarmante en Valladolid, donde el Duero ha visto su caudal incrementado notablemente en los últimos días, llegando a niveles preocupantes. La CHD está monitorizando constantemente los afluentes para servir de alerta ante cualquier eventualidad.
Partes de la cuenca del Duero, así como las zonas aledañas, se enfrentan a un futuro incierto ante la previsión de lluvias continuas y el deshielo que agrava la situación. La autoridad hídrica ha instado a los ciudadanos a estar atentos a las recomendaciones de seguridad, especialmente para quienes residen en áreas vulnerables a inundaciones.
La creciente presión sobre las infraestructuras también ha llevado a varios cortes de carretera. Las autoridades de tráfico han informado que diversas vías están cerradas al tráfico, incluyendo la ZA-P-2102 en Granja Florencia y la SG-P-2131 en Laguna de Contreras. Estas interrupciones afectan a la movilidad de los habitantes de la zona.
Por su parte, el servicio de emergencias ha destacado la importancia de tener un plan de actuación en caso de inundaciones. Se recomienda a los vecinos que permanezcan informados sobre las actualizaciones y se preparen para posibles evacuaciones si la situación continúa deteriorándose.
La situación actual resalta la vulnerabilidad de la infraestructura hídrica local y la necesidad de acciones preventivas efectivas. Asimismo, la presencia de tramos en alerta naranja, como en San Miguel del Pino y Herrera de Duero, indica que la situación sigue siendo delicada y puede cambiar rápidamente.
Con la situación en evolución, se espera que las autoridades realicen nuevas evaluaciones en la región. A medida que las condiciones climáticas continúan fluctuando, los vecinos deben seguir atentos a los comunicados oficiales sobre el estado de los ríos y posibles medidas a tomar.
