La huelga de maquinistas ha provocado serias afectaciones en el servicio ferroviario de Valladolid. Durante el primer día de parón en la estación de Campo Grande, los viajeros se encontraron con cancelaciones y retrasos que complicaron sus trayectos. Las pantallas de información reflejaban la confusión reinante, con trenes anunciados como cancelados en el último momento.

Los usuarios expresaron su frustración, señalando que incluso los trenes de servicios mínimos habían experimentado problemas. Una joven comentó que su tren, programado para las 10.56, fue cancelado cuando ya se encontraba en la estación. Ante esta situación, muchos viajeros se vieron obligados a reubicarse en otros trenes, enfrentándose a horas de espera y conexiones fallidas.
Otros pasajeros, que realizaban viajes de negocios, también experimentaron complicaciones. Un viajero que debía viajar a Alicante relató que su tren había sido anulado, obligándolo a buscar alternativas de última hora. Aseguró que no había recibido solución más allá de una devolución económica, lo que generó aún más descontento.
Las dificultades no solo se limitaron a las cancelaciones. Varios pasajeros reportaron retrasos significativos. Un grupo que viajaba de Madrid a Santander tuvo que esperar más de una hora antes de abordar su tren, que salió con un retraso considerable. Muchos comentaron que esto afectaba su día laboral, generando tensión entre los que dependen del servicio ferroviario.
La falta de información clara también fue un tema recurrente. Varias familias y viajeros se quejaron de la insuficiencia de datos sobre las causas de las cancelaciones y retrasos. Muchos aludieron a que, al consultar en las taquillas, la respuesta era simplemente mirar las pantallas, sin obtener aclaraciones sobre su situación.
En medio de este caos, hubo quienes se sintieron afortunados al no haber sido afectados por la huelga. Sin embargo, el sentimiento general era de incertidumbre. Algunos viajantes cruzaban los dedos disfrutando de la suerte de que sus trenes no hubiesen sido cancelados. Otros permanecieron a la expectativa, antes eventuales cancelaciones o retrasos en sus propios itinerarios.
Este primer día de huelga ha dejado una sensación de desconcierto en los usuarios del tren en Valladolid. La situación sigue en desarrollo y muchos esperan que las comunicaciones en la estación mejoren ante futuros días de parón.
