Bodegas Matarromera ha iniciado la construcción de un nuevo centro logístico en Medina del Campo que se espera esté operativo en marzo de 2027. La instalación se ubicará en el Polígono Escaparate, junto a la Bodega Emina Rueda, y representa una inversión de 8,5 millones de euros, destinada a mejorar la eficiencia en la distribución de sus productos.

Este proyecto abarca una superficie de 3.000 metros cuadrados y contará con tres plantas que estarán completamente automatizadas. Según se ha indicado, el centro tendrá capacidad para unos 5.000 palés, permitiendo una gestión más ágil de las mercancías y garantizando una adecuada conservación de los vinos y aceites de la marca.
El presidente de Matarromera, Carlos Moro, destacó que esta nueva infraestructura está diseñada para mantener la calidad de los productos y para optimizar los flujos logísticos mediante tecnología avanzada. La conexión con la bodega de Emina Blanco permitirá el uso de un robot para el transporte de los productos al nuevo almacén.
Además, este centro incorporará un sistema de control de temperatura y un laboratorio enológico de última generación, que permitirá mejorar la calidad de los procesos productivos. La instalación también contará con un sistema de elevadores para optimizar el espacio y un equipo AGV que automatizará la entrada de los productos.
El alcalde de Medina del Campo, Guzmán Alonso, resaltó que esta obra simboliza el compromiso de la localidad con la innovación y el desarrollo empresarial. Esta iniciativa crea sinergias con otros proyectos en el Polígono Escaparate, donde se prevé una inversión total de más de 28 millones de euros que beneficiarán a la comunidad empresarial de la zona.
La consejera de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, María González Corral, también estuvo presente en la presentación del proyecto. Subrayó la importancia de este tipo de inversiones en el sector vitivinícola de Castilla y León, ya que generan empleo y contribuyen a la estabilidad de la población en áreas rurales.
Con esta nueva instalación, Matarromera busca no solo mejorar su logística, sino también alinearse con prácticas más sostenibles. La instalación fotovoltaica proyectada generará energía limpia, en línea con la estrategia del grupo para reducir su huella de carbono y fomentar un modelo de negocio más respetuoso con el medio ambiente.
El proyecto de Matarromera se presenta como un avance significativo para el sector en la región y su desarrollo continúa en el horizonte con una fecha de finalización prevista para dentro de dos años.
