La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) ha emitido una alerta en Quintanilla de Onésimo tras el desbordamiento del río Duero en esta localidad. Este fenómeno ha generado preocupación, aunque se ha informado que el agua no alcanzará las áreas urbanas a menos que el nivel del río aumente de seis a nueve metros adicionales. Las condiciones actuales han llevado a la CHD a rebajar la situación de nivel rojo a naranja, lo que sugiere una mejora en la tendencia del caudal del río.

La alerta se produce después de varios días de lluvias persistentes y deshielo en la región, derivados de la borrasca Marta, que afectó gran parte de la provincia. En este contexto, los niveles del Duero han empezado a descender, aunque la situación sigue bajo vigilancia. Además, se ha indicado que el Esgueva presenta un nivel amarillo en la capital, lo que también requiere atención.
La CHD mantiene activos cuatro avisos de vigilancia en distintos puntos de la provincia, siendo el Duero el que acapara mayor atención. Aunque el río muestra una tendencia a la baja, su comportamiento en los tramos más bajos sigue siendo motivo de vigilancia constante. Por otra parte, otros ríos, como el Pisuerga, también comienzan a mostrar descensos en sus caudales.
El alcalde de Quintanilla, en un comunicado, mencionó que la situación actual no representa un riesgo inmediato para el casco urbano. Sin embargo, la comunidad local está atenta a cualquier cambio que pueda surgir en las próximas horas. La seguridad de los residentes es prioridad mientras se adaptan a las condiciones actuales.
Los desembalses en las presas de la zona son otra cuestión a seguir. En particular, se ha dado a conocer que el embalse de Villameca presenta un nivel amarillo, y en Cuerda del Pozo se han alcanzado caudales superiores al límite establecido, aunque sin daños reportados.
A medida que las lluvias continúan, la CHD está ajustando el control en diversos embalses para evitar mayores complicaciones. La falta de regulación en ciertas infraestructuras, como el embalse de San José, también se encuentra en la agenda de discusión, dado que su escasa capacidad afecta la gestión del agua en la cuenca.
Las previsiones meteorológicas indican que continuarán las precipitaciones en la región, lo que podría cambiar de nuevo las condiciones de los ríos. La CHD y el Ayuntamiento de Quintanilla están trabajando en conjunto para monitorear la situación, en espera de que las condiciones mejoren y se estabilice la cotidianidad de los vecinos.
