El Complejo Asistencial Universitario de Segovia ha decidido recurrir a la sanidad privada para afrontar el creciente problema de las listas de espera. Esto ha implicado un gasto significativo, alcanzando unos 600.000 euros en contrataciones con centros privados durante el año pasado. Entre los servicios externalizados se encuentran cirugías, pruebas diagnósticas y sesiones de rehabilitación.

El aumento en la demanda de atención médica, unido a la escasez de personal en ciertas especialidades, está causando demoras considerables. En este contexto, se han beneficiado principalmente de estos contratos empresas como el grupo Recoletas y el Hospital de La Misericordia, ambos ubicados en la capital segoviana.

Las licitaciones llevaron a cabo en 2025 indicaron que se realizaron diversas cirugías ambulatorias, traumas ortopédicos y tratamientos de fisioterapia para aminorar las esperas. Un contrato notable fue uno por 172.000 euros para la clínica Los Tilos, que se ocupó de pruebas diagnósticas y lecturas de informes de imagen.

La situación de falta de personal, que se ha acumulado desde 2020, complica más el escenario. A pesar de los intentos de aumentar el ritmo de atención en quirófanos, los índices de pacientes en espera siguen creciendo, especialmente en oftalmología, donde se registran importantes retrasos con las operaciones de cataratas.

Desde la gerencia del complejo asistencial, se ha justificado esta medida como necesaria para poder continuar brindando atención efectiva a los pacientes. No obstante, surgen interrogantes sobre el impacto a largo plazo de esta estrategia de externalización en la calidad del servicio público.

El gerente Luis Gómez de Montes ha afirmado que la colaboración público-privada es esencial en esta fase, dado el escenario de escasez de recursos que experimenta el sistema sanitario. Este método de concertar servicios ha generado diversas opiniones entre los ciudadanos y profesionales del sector.

Mientras tanto, el Gobierno regional ha previsto la ampliación del Complejo Asistencial a partir de 2030, que incluiría nuevas instalaciones y equipamiento. Este proyecto está diseñado para ofrecer una atención más adecuada a la creciente población que reside en Segovia y su entorno.

El futuro del sistema de salud en la ciudad dependerá en gran medida de la efectividad de estas medidas y de cómo se gestionen los recursos en esta transición hacia la ampliación prevista en los próximos años.

por redaccion