El Centro de Menores Zambrana, ubicado en Valladolid, enfrenta severas críticas por parte de UGT. El sindicato ha señalado que la Junta de Castilla y León, específicamente la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, no está cumpliendo con sus funciones en cuanto a la supervisión y gestión del centro. Esta situación ha llevado a UGT a exigir medidas concretas, que incluyen el cese de la directora y la no renovación del contrato con la actual adjudicataria, la Asociación para el Desarrollo y la Integración Social Meridianos.

UGT ha documentado varios incumplimientos en la gestión del centro. El año pasado, la empresa no cubrió aproximadamente 7.500 horas de trabajo. Además, se registraron más de 900 jornadas en las que no se sustituyó a trabajadores que estaban de baja. También se han contabilizado 206 días de incumplimiento respecto al personal mínimo estipulado por el pliego de condiciones.

Durante una declaración, la secretaria autonómica de Acción Sindical de UGT, Sara Molledo, expresó preocupación por lo que considera una vulneración de derechos fundamentales en el centro. Molledo afirmó que la inacción de la consejería representa una grave negligencia administrativa. Esta falta de supervisión pone en riesgo tanto a los empleados del Zambrana como a los menores que son atendidos allí.

UGT catalogó la situación en el Zambrana como un símbolo de los problemas existentes en la gestión pública externalizada. Según el sindicato, el lugar no está cumpliendo con su función de ofrecer un entorno adecuado para la reeducación y reinserción de jóvenes.

La Junta ha respondido a las acusaciones, manteniendo que en el Zambrana se están cumpliendo con los protocolos y ratios establecidos. Sin embargo, la percepción de UGT es que esta respuesta no refleja la realidad del funcionamiento del centro.

Ante esta situación, UGT ha solicitado que se finalice la relación contractual con Meridianos, pese a que la Junta tiene la opción de prorrogar el contrato por un año más. El sindicato argumenta que continuar con esta colaboración sería irresponsable, dado el historial de incumplimientos.

Los problemas en el Zambrana han suscitado un debate más amplio sobre el modelo de gestión de centros de menores en la comunidad. Actualmente se espera que esta situación tenga repercusiones en decisiones futuras de la Junta sobre la gestión y supervisión de estos centros.

por redaccion