Los carteros de Zamora claman por el colapso de Correos: 800 euros de sueldo, 98 puestos perdidos y pueblos sin reparto

Los trabajadores de Correos en Zamora han vuelto a salir a la calle para exigir condiciones laborales dignas y el cumplimiento de los acuerdos firmados con la empresa en 2025. La situación, según el sindicato CSIF, ha llegado a un punto de no retorno.

Los carteros de Zamora claman por el colapso de Correos: 800 euros de sueldo, 98 puestos perdidos y pueblos sin reparto

Las movilizaciones arrancaron el pasado 3 de septiembre y continuaron este miércoles 17. La próxima cita será el 30 de septiembre en Madrid, y si Correos no responde con hechos concretos, los trabajadores no descartan convocar una huelga general.

Entre las principales demandas figuran la jornada de 35 horas semanales, el concurso de traslados, las salidas voluntarias del personal laboral y la conversión de las jornadas parciales en jornadas completas. Actualmente, 260 trabajadores en Castilla y León siguen esperando cobrar un sueldo íntegro. Muchos de ellos no superan los 800 euros al mes. «Con 800 euros no se puede vivir», denuncia CSIF.

El problema no es solo económico. La plantilla en Zamora ha perdido 98 puestos de trabajo desde 2010, mientras que la actividad no ha parado de crecer. El auge del comercio electrónico ha disparado la paquetería en torno a un 60%, una carga que recae sobre cada vez menos empleados.

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La situación se vuelve especialmente crítica en el mundo rural. En Sanabria, donde deberían repartir cinco carteros, la plantilla llega a quedarse en tres. En verano, con la llegada de turistas, la presión aumenta sobre unas rutas ya de por sí largas y con carreteras complicadas. En la zona de Alcañices, que abarca 79 pueblos, en ocasiones solo hay tres o cuatro carteros para atender todo el territorio.

«No se puede hacer el trabajo de dos o tres personas que lo haga uno», resume Bienvenido Prieto, responsable de Empresas Públicas de CSIF. El sindicalista lo ilustra con una frase que lo dice todo: «Quieren diez Coca-Colas al precio de una».

Esta sobrecarga tiene también consecuencias para la seguridad. CSIF vincula las prisas durante el reparto con el reciente accidente sufrido por un trabajador en Toro, y advierte del riesgo creciente de siniestros si no se refuerza la plantilla.

Los carteros zamoranos piden que las bajas y las vacaciones se cubran de manera efectiva y que se ponga en marcha una nueva consolidación de empleo. Por ahora, la empresa ha escuchado sus reclamaciones pero no ha ofrecido ninguna propuesta concreta.

El reloj sigue corriendo. Madrid, el 30 de septiembre, será la siguiente prueba de fuego.