El Balonmano Nava, club de la ciudad de Segovia, ha expresado su desacuerdo con una reciente propuesta de la Asociación de Clubes de Balonmano (Asobal) que plantea un cambio importante en la estructura de la competición.

La propuesta, que debería ser aprobada en una asamblea extraordinaria, sugiere un nuevo formato que dividiría la liga en dos partes después de una primera vuelta en la que todos los equipos se enfrentarían entre sí. Esta medida ha generado preocupación entre la dirección del club, que considera que podría afectar gravemente sus ingresos y la regularidad de la competición.
Julián Mateo, presidente del Balonmano Nava, ha sido claro en su oposición. Argumenta que el modelo propuesto desvirtúa la esencia del campeonato al no garantizar que todos los equipos de renombre jueguen en casa una vez cada temporada. Esto es crucial para atraer público y asegurar ingresos por taquilla en el pabellón Guerreros Naveros de Segovia.
La nueva estructura planea que, tras la primera vuelta, los ocho mejores equipos disputen un ‘play-off’ para determinar el campeón. Sin embargo, Mateo subraya que este planteamiento podría acentuar las desigualdades, ya que algunos cuadros no pasarían por Segovia en una segunda fase. Esto afectaría, entre otros, a los grandes clubes que suelen atraer más aficionados.
Además, el club ve con preocupación que el sistema puede provocar que equipos que en la primera vuelta se desempeñen bien no logren ascender en la tabla, complicando su permanencia en la liga. Esta situación se vivió con el propio Balonmano Nava en la campaña anterior, donde registró un buen rendimiento durante la primera parte, pero terminó descendiendo por un mal segundo tramo.
La reciente asamblea de Asobal, prevista para discutir este asunto, fue aplazada, lo que ha dejado un interrogante sobre el futuro cercano del formato de competición. Mateo ha señalado que el rechazo al nuevo sistema no es solo del club segoviano, ya que parecen compartir su opinión otros equipos de la liga, como su rival más cercano, el Villa de Aranda.
La preocupación colectiva en torno a este cambio refleja la inseguridad que sienten muchos equipos ante un formato que no ha sido suficientemente debatido entre las partes implicadas. La falta de consulta exponen a los clubes a un modelo que muchos consideran perjudicial, tanto en términos competitivos como económicos.
El Balonmano Nava, como otros clubes, espera poder continuar luchando por su permanencia en la liga sin las complicaciones que podría traer este nuevo formato. La próxima asamblea de la Asobal será crucial para definir la dirección que tomará la competición en el futuro cercano.
