El Grupo Socialista en el Consell Insular de Menorca ha vuelto a poner sobre la mesa una demanda que lleva tiempo sin respuesta: que la isla cuente con un inspector de vivienda de presencia fija que vigile el cumplimiento de la normativa balear en materia habitacional.

El detonante ha sido el escaso balance del Servicio de Inspección y Sanciones de la Dirección General de Vivienda y Arquitectura del Govern, que apenas ha registrado seis denuncias en los dos últimos años en toda la isla.
El conseller socialista en el Consell, Eduardo Robsy, quien en su día fue director general de Vivienda del Govern y participó en la creación del actual cuerpo de inspectores, considera que estas cifras son un reflejo claro del abandono al que está sometida Menorca en esta materia.
Robsy recuerda que cuando se puso en marcha dicho cuerpo, estaba prevista una plaza destinada específicamente a la isla, con visitas regulares también a Eivissa y Formentera. En aquel momento, afirma, «se hizo mucho trabajo en todas las islas». Sin embargo, lamenta que en la actualidad «falta sensibilidad hacia las islas menores».
El año pasado, el PSOE llevó al pleno del Consell una propuesta formal para reclamar al Govern que asignara a Menorca un inspector presencial, encargado de desarrollar campañas proactivas de vigilancia frente a la sobreocupación de pisos, situaciones de infravivienda y otras infracciones contempladas en la legislación autonómica.
La propuesta fue rechazada por el equipo de gobierno del PP en la institución insular, lo que los socialistas no dudan en denunciar públicamente.
«Los abusos e infracciones son habituales, especialmente ahora, cuando el problema de la vivienda va a más», señaló Robsy, subrayando la urgencia de reforzar los mecanismos de control en un contexto de creciente crisis habitacional que afecta de lleno a los residentes de la isla.
Desde el PSOE-Menorca insisten en que la vivienda es una materia demasiado sensible como para dejarla sin vigilancia efectiva, y advierten de que sin una figura inspectora estable sobre el terreno, la ley queda en papel mojado para quienes la incumplen.
La formación socialista anuncia que continuará presionando para que esta demanda se haga realidad, en un momento en que encontrar una vivienda digna y a precio razonable en Menorca se ha convertido en uno de los principales problemas de sus vecinos.



