El servicio de Parques y Jardines de Valladolid está en el centro de la controversia. El Grupo Municipal Socialista ha criticado al gobierno local, liderado por PP y VOX, por la aparente supresión de 23 puestos de peón jardinero. Según el PSOE, esta decisión se presenta como una amenaza al mantenimiento de las zonas verdes en la ciudad.

Las críticas se centran en la justificación que el gobierno municipal ha ofrecido para esta medida. Aseguran que las plazas están vacantes y que no son suficientes para cubrir el aumento de la superficie verde de la ciudad. Esta falta de personal ha generado un incremento en las quejas de los vecinos, quienes han notado el deterioro en el mantenimiento de parques y jardines.
El concejal socialista Juan Carlos Hernández ha manifestado que estas decisiones deberían orientarse a reforzar el servicio. Argumenta que en un momento de necesidad, resulta contraproducente reducir las plantillas. Desde el PSOE también se teme que esta restructuración incline al servicio hacia la externalización en lugar de mantener una gestión pública directa.
Por su parte, el concejal de Medio Ambiente, Alejandro García Pellitero, ha respondido a estas críticas. Asegura que no se eliminan plazas, sino que se transforman en puestos de “oficial”. Según él, este cambio tiene como objetivo mejorar las condiciones laborales de los operarios y optimizar el uso de herramientas.
García Pellitero ha desmentido las acusaciones de la oposición sobre una posible externalización del servicio. En su opinión, estas transformaciones buscan una mejora en la calidad del trabajo realizado en el mantenimiento de parques y jardines. Además, ha invitado a la oposición a unirse en su argumentación en lugar de seguir con críticas aisladas.
El futuro de estos 23 puestos de peón se discutirá en una mesa de negociación el próximo 16 de febrero. La falta de acuerdo en esta y otras cuestiones relacionadas podría afectar al personal que trabaja en el mantenimiento de espacios verdes en Valladolid.
Mientras tanto, tanto vecinos como los grupos de la oposición están atentos a la evolución de esta situación. La tensión entre el PSOE y el gobierno actual sigue creciendo, y será fundamental observar cómo se desarrolla el diálogo en las próximas semanas.
