La situación de la cierva conocida como Pepa ha llevado a más de 35.000 ciudadanos en Valladolid a firmar una petición con el objetivo de que este animal sea trasladado a un santuario. La Asociación Empatía ha encabezado esta campaña, solicitando a la Junta de Castilla y León que considere alternativas al posible traslado de Pepa a una finca cinegética. Seis representantes de la asociación se han presentado recientemente en la sede de la Dirección General de Patrimonio Natural en Valladolid para exigir una respuesta a sus solicitudes, tras dos meses de espera sin información oficial.

La historia de Pepa comienza en La Vecilla, León, donde ha convivido en estrecha relación con un vecino, Javi. Sin embargo, tras una denuncia anónima, su futuro se ha vuelto incierto. Los miembros de la asociación están preocupados por el silencio administrativo de la Junta, que aún no ha proporcionado detalles sobre el destino del animal ni ha confirmado la recepción de los escritos presentados por el colectivo.

Los activistas argumentan que el traslado a una finca cinegética no es adecuado para Pepa, dado que su relación con los humanos podría ponerla en riesgo en un entorno donde se realizan actividades cinegéticas. La propuesta alterna que han planteado implica la posibilidad de que Pepa sea acogida en el Santuario Vegan, que cumpliría con todos los requisitos necesarios para garantizar el bienestar del animal.

Desde la asociación, consideran que la situación actual es preocupante. Informan que Pepa se encuentra en cuarentena tras someterse a pruebas para detectar brucelosis y tuberculosis. La posibilidad de que el resultado de estas pruebas sea positivo es un punto de angustia, puesto que, en ese caso, se contempla el sacrificio del animal.

Silvia Barquero, presidenta de la Asociación Empatía, ha declarado que el silencio que están enfrentando desde la administración es un reto que están tratando de superar. Barquero ha anunciado que se presentará un nuevo escrito solicitando información sobre el estado del expediente y las decisiones que se están tomando respecto a Pepa. La presión del colectivo busca mayor transparencia en el proceso administrativo.

A la vez que esperan respuesta de la Junta, los miembros de la Asociación Empatía han manifestado que seguirán insistiendo en su lucha por que la cierva permanezca en el entorno en el que ha vivido. Reiteran que la tenencia de Pepa debe ser considerada desde una perspectiva de bienestar animal. Si no se permite que continúe con Javi, su acogida en el santuario sigue siendo una prioridad para el colectivo.

La preocupación de los vecinos de Valladolid por el futuro de Pepa refleja una sensibilización creciente hacia los derechos de los animales. Este caso está siendo seguido de cerca por un número importante de ciudadanos que no solo han firmado la petición, sino que también están atentos a las decisiones que pueda tomar la administración. La situación continúa en desarrollo y la respuesta por parte de la Junta es esperada con interés.

por redaccion