Valladolid se encuentra en alerta por la borrasca Oriana, que ha provocado el desbordamiento de varios ríos en la región. En total, se han activado ocho alertas en diferentes tramos de los ríos Duero, Pisuerga y Esgueva. Estos alertas incluyen tres en nivel rojo, indicando situaciones de riesgo considerable para la seguridad de las personas y las infraestructuras.

La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) ha reportado un ligero descenso en el número de avisos hidrológicos, de 60 a 53, aunque el nivel rojo ha aumentado de 16 a 17. Este incremento en el nivel rojo resalta la gravedad de la situación, especialmente en tramos críticos del río Duero, que incluyen zonas como Gormaz y Navapalos.
Además de las alertas en rojo, hay 16 tramos en naranja y 20 en amarillo, lo que refleja una amplitud de riesgo que afecta a numerosas localidades. La CHD ha identificado también tramos de ríos adicionales que presentan peligro en otras provincias cercanas, como Soria y Zamora. Esto sugiere una situación de inestabilidad en la región que podría extenderse más allá de Valladolid.
Particularmente preocupante es la situación en el Esgueva, donde se ha activado una alerta naranja a su paso por la ciudad. Este aumento de caudal en los ríos no solo genera riesgos de inundaciones, sino que también podría afectar la movilidad de los ciudadanos y servicios esenciales, como el transporte. Las autoridades locales están monitoreando las condiciones de cerca.
Los tramos del río Duero en Valladolid, como en Quintanilla de Onésimo y Herrera de Duero, se encuentran entre los más afectados. Las previsiones meteorológicas indican que la borrasca Oriana traerá más lluvias en las próximas horas, lo que podría agravar aún más la situación.
La población está siendo aconsejada a mantenerse alerta ante posibles evacuaciones o restricciones de acceso a ciertas áreas. Además, se recomienda seguir las actualizaciones de las autoridades sobre el estado de los ríos y las medidas de seguridad a tener en cuenta. Es esencial que los vecinos estén preparados ante cualquier eventualidad.
Por ahora, no se prevén cambios significativos en el estado de los alertas, a pesar de los esfuerzos de monitoreo. La CHD se mantendrá en comunicación constante con el Ayuntamiento para coordinar acciones de respuesta. Esto incluirá la evaluación de daños y posibles vías de atención a los afectados una vez pase la borrasca.
