La Unidad de Hospitalización a Domicilio Pediátrica del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla cumple su primer año de funcionamiento con 122 niños atendidos en sus casas, repartidos por 28 municipios de Cantabria. La mediana de edad de los pacientes ha sido de 4,5 años, aunque el abanico va desde un bebé de mes y medio hasta un adolescente de 17 años en seguimiento por Hematología pediátrica.

El servicio, puesto en marcha en septiembre de 2025, permite que los menores con condiciones clínicas adecuadas reciban el seguimiento médico y de enfermería en su propio domicilio, sin necesidad de permanecer en planta. El equipo lo forman las pediatras Alejandra Coccolo y María Rollán, y las enfermeras Ana Bartolomé, Inés Díez y Olivia Mercedes Gómez. Trabajan los siete días de la semana y cada mañana revisan los partes de los casos activos antes de iniciar la ronda de visitas.
Según la jefa de servicio de Pediatría, María Jesús Cabero, el balance es positivo. «Estamos muy contentos, porque es un servicio muy innovador y que está funcionando muy bien», ha señalado. Cabero también ha subrayado que, aunque la unidad nació pensada para el paciente agudo, durante este primer año ha atendido también a «pacientes complejos, niños graves».
La valoración de las familias respalda esa percepción. En las encuestas realizadas al concluir cada ingreso, la puntuación global media ha sido de 4,91 sobre 5, y la atención del personal médico y de enfermería ha alcanzado el 100%.
Para acceder al servicio, el menor debe presentar estabilidad clínica suficiente. La familia necesita un cuidador adulto disponible las 24 horas, formación para los procedimientos que precise el paciente, un domicilio con condiciones mínimas de habitabilidad dentro del área de cobertura y un teléfono de contacto permanente con el equipo.
Cuando se activó la unidad, las referencias en pediatría se limitaban a algunos centros de Madrid, Barcelona y Alicante. Valdecilla ya era pionero en España en hospitalización domiciliaria para adultos, y la extensión al ámbito pediátrico persigue liberar camas para quienes requieren ingreso presencial y reducir los riesgos asociados a las estancias hospitalarias prolongadas, como las infecciones nosocomiales.
El servicio continúa operativo y acepta nuevos ingresos conforme los pacientes cumplen los requisitos establecidos por el equipo clínico.
Con información de Diario Montañés portada.



