Los puertos de Navacerrada y Cotos, que conectan las comunidades de Madrid y Segovia, están cerrados al tráfico debido a las fuertes rachas de viento provocadas por la borrasca Oriana. La decisión fue tomada por la Dirección General de Tráfico (DGT) el sábado por la mañana, afectando a la SG-615 y la CL-601. Esta restricción solo permite el paso a residentes, ya que las condiciones climáticas representan un riesgo para la circulación.

Las rachas de viento en la Sierra de Guadarrama han alcanzado velocidades de hasta 100 kilómetros por hora. Además, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha emitido un aviso de nivel naranja por las inclemencias que se espera en la zona. La combinación de viento, nieve y humedad ha reblandecido el terreno, lo que eleva el riesgo de caída de árboles, lo que justifica aún más la prohibición de acceso.
Desde la DGT, se recomienda extrema precaución a aquellos conductores que se encuentren en el área, advirtiendo sobre la posibilidad de precipitaciones en forma de nieve. En otras partes de la provincia, como el tramo SG-612 entre Rascafría y la Comunidad de Madrid, también se han implementado cortes por razones similares. Las autoridades están velando por la seguridad ante estos eventos meteorológicos adversos.
En la provincia de Segovia, la lluvia ha causado otros problemas de tráfico. La N-110 presenta interrupciones desde el kilómetro 96 al 128 debido a la calzada afectada por las precipitaciones. También hay cortes en la SG-V-2416 en Burgomillodo debido a inundaciones. La DGT ha realizado un llamado a la prudencia y a evitar desplazamientos innecesarios en estas carreteras.
La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) mantiene la vigilancia sobre los ríos de la zona ante el aumento de caudales. En el embalse de Linares del Arroyo, se ha activado un aviso rojo debido a un riesgo de inundaciones. De igual manera, el río Duratón ha superado los límites de caudal, lo que ha aumentado la preocupación entre las autoridades.
Los municipios que dependen del tráfico a través de estos puertos están sintiendo el impacto de estas restricciones. La actividad económica local y el acceso a servicios fundamentales se ve comprometido. Hosteleros y comerciantes en la zona ya expresan su preocupación por las consecuencias a largo plazo de esta situación.
A medida que se mantienen las condiciones meteorológicas adversas, la DGT y las autoridades locales continuarán evaluando la situación. Se espera que estos cierres y restricciones permanezcan vigentes hasta que las condiciones mejoren y se considere seguro reanudar el tráfico.
