La calle Monasterio Santo Domingo de Silos, ubicada en el barrio de Villa del Prado de Valladolid, se ha convertido en un centro neurálgico para los nuevos emprendedores locales. Esta arteria, que conecta diversos puntos de la zona, ha visto un aumento notable en la apertura de tiendas y servicios en los últimos años.

Los comerciantes destacan que la mezcla entre negocios establecidos y nuevos emprendimientos está revitalizando la comunidad. Por ejemplo, Carlos, quien dirige la barbería Poli’s Barbershop, eligió este barrio tras realizar un estudio de mercado sobre las zonas emergentes de la ciudad. Él asegura que la presencia de jóvenes y familias en el área es una clave importante para su clientela.

En este sentido, la cercanía a colegios y al centro de la ciudad también juega un papel crucial. Muchos comercios, como el restaurante À Table!, han surgido con propuestas que abordan las demandas del público joven, ofreciendo menús accesibles y comida casera lista para llevar.

El ambiente de la calle se caracteriza por su diversidad, donde cada negocio aporta algo particular. Desde tiendas de patines hasta pastelerías como ‘El Sabor de Patty’, cada establecimiento busca atraer a diferentes segmentos del vecindario. La tienda de patines Rollers in Line, por ejemplo, ha encontrado un nicho entre los patinadores, ofreciendo una variedad de productos y creando una comunidad en torno a este deporte.

La pastelería de Patricia Valbuena ha sumado su toque creativo al ofrecer recetas americanas que han ganado popularidad. Las sugerencias de los clientes también se toman en cuenta, lo que indica una buena relación entre comerciantes y consumidores en el barrio.

El kiosco ‘Kiosco’, liderado por David Chaves, ha aportado su oferta de productos básicos. Aunque ya cuenta con un año de actividad, Chaves sugiere la creación de más infraestructuras urbanas, como papeleras y bancos, para mejorar la experiencia del cliente y del usuario de la vía.

Además de fomentar el comercio local, la calle también cuenta con una amplia gama de bares y cafés que atraen a los vecinos. La disponibilidad de aparcamiento y la proximidad al Centro Cultural Miguel Delibes son factores que contribuyen al tráfico peatonal, principalmente durante los fines de semana.

Con el enfoque en mantener este crecimiento y adaptarse a las necesidades, el barrio sigue recibiendo nuevas iniciativas. En este contexto, se espera que se sigan abriendo más establecimientos en un futuro cercano, con la intención de enriquecer aún más la oferta de servicios en Villa del Prado.

por redaccion