Carlos Villagrán ha asumido el cargo de entrenador del Balonmano Nava en un momento complicado para el club, que se halla en la última posición de la liga. Este exjugador, ahora encargado de dirigir a su querido equipo, ha tomado las riendas de la situación tras la salida de Álvaro Senovilla. Villagrán, con una trayectoria consolidada en el balonmano, se enfrenta al desafío de garantizar la permanencia del club en la división.

En sus primeras declaraciones, Villagrán ha establecido su compromiso con los jugadores y con la afición. Consciente de la importancia de este momento, ha manifestado que está preparado para liderar al equipo y ha puesto énfasis en conocer profundamente al club, su entorno y la historia que comparten. Además, ha afirmado que es fundamental transmitir a los jugadores el valor del esfuerzo, la entrega y la disciplina.

Desde su llegada al cargo, ha llevado a cabo conversaciones con el cuerpo técnico anterior, buscando extraer la experiencia y las lecciones de la temporada. Reconoce que, como segundo entrenador, tuvo una participación importante, pero enfatiza que no carga con la totalidad de la responsabilidad por la situación actual del equipo. En las últimas semanas, ha notado un cambio en la actitud de los jugadores, algo que considera crucial para dar la vuelta a la situación.

El próximo encuentro en Cangas será decisivo. Villagrán ha declinado especular sobre lo que sucederá, pero es consciente de que este partido podría marcar un punto de inflexión. La presión no le intimida y asegura que está centrado en las estrategias y en la dinámica del equipo.

Más allá de su papel como entrenador, Villagrán también se ve como un representante del sentimiento de la comunidad. Como vecino de Nava y aficionado desde sus inicios, sabe lo que el equipo significa para la localidad. Este entendimiento lo motiva a trabajar arduamente para alcanzar los objetivos fijados por el club y para recuperar la confianza de los aficionados.

El apoyo de la directiva también ha sido mencionado constantemente. Vilagrán explicó que el presidente, Julián Mateo, lo motivó a formarse como entrenador, lo que lo lleva a sentirse seguro en su nuevo papel. Moreover, durante su trayectoria, ha participado en decisiones clave para el desarrollo del club, lo que le ofrece una perspectiva diferente sobre los desafíos actuales.

La temporada aún es larga y la lucha por la permanencia continuará en las próximas jornadas. Villagrán, a pesar de no contar con un historial formal como entrenador, transmite seguridad en sí mismo y un compromiso absoluto con el equipo. El futuro del Balonmano Nava dependerá en gran parte del rendimiento en este periodo crítico que se avecina.

Las siguientes semanas serán clave para la definición de la temporada. Villagrán deberá implementar su visión y estrategias para lograr los objetivos marcados. La afición y la comunidad estarán atentas a cada paso del equipo en su búsqueda por la salvación.

por redaccion