Vitoria abre la puerta a convertir mil lonjas vacías en pisos bajo una norma que debe estar lista antes de finales de octubre

El Ayuntamiento de Vitoria, con PSE y PNV al frente, presentó a los grupos de la oposición la ordenanza que regulará la transformación de locales vacíos en viviendas y viviendas-taller en gran parte del municipio. Borja Rodríguez, concejal de Urbanismo, reclamó que el debate no derivara en «una sucesión de obstáculos» ni en «una oportunidad perdida porque no haya acuerdo político».

Vitoria abre la puerta a convertir mil lonjas vacías en pisos bajo una norma que debe estar lista antes de finales de octubre

La norma afecta a cerca de mil locales que llevan más de siete años sin actividad. Quedan fuera el Casco Viejo, el Ensanche, las zonas sin consolidar de Salburua y Zabalgana y las principales calles comerciales de los barrios. Solo podrán promover la conversión quienes fueran titulares o herederos de los inmuebles antes de octubre de 2025, fecha de aprobación del Plan General del que depende la ordenanza, lo que deja fuera a quienes compraron locales este año cuando ya se había anunciado la medida.

Los pisos resultantes deberán ajustarse a los requisitos de habitabilidad del Gobierno vasco y sus precios seguirán los mismos criterios que las promociones municipales de vivienda tasada. «Que no sean infraviviendas», precisó Rodríguez. La ordenanza recoge también las viviendas-taller, espacios que mezclan uso residencial con actividades como talleres de costura o academias, con la condición de que no causen molestias al vecindario.

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El gobierno municipal, que gobierna en minoría, necesita el apoyo de al menos un grupo para sacar adelante la norma. Los partidos de la oposición tienen hasta el 7 de octubre para presentar enmiendas, con el objetivo de que la ordenanza se vote en el pleno del 23 de ese mes y que después puedan alegar vecinos y otros agentes.

Entre los tres grupos de la oposición, Elkarrekin mostró mayor disposición al acuerdo. Su representante Óscar Fernández ve en la propuesta «una oportunidad de tener más viviendas sin consumir más suelo» y fija como prioridad que los pisos sean «dignos, habitables y asequibles» y que se evite cualquier uso especulativo. EH Bildu, a través de Xavier Ruiz de Larramendi, criticó que el debate se abriera meses antes de que el Plan General esté en vigor, lo que a su juicio pudo haber frenado proyectos y favorecido la especulación. El grupo soberanista centrará sus enmiendas en acotar bien las zonas y en que los pisos lleguen a quienes los necesitan. Marta Alaña, del PP, calificó el texto de «susceptible de mejora» y advirtió de que algunas cuestiones podrían complicar su aplicación real.

Con información de El Correo Alava.