Un fin de semana negro para la convivencia en varios barrios de la capital alavesa. La Policía Local de Vitoria-Gasteiz ha detenido a tres hombres y una mujer a lo largo de los últimos días en el marco de distintos episodios de violencia entre parejas registrados en diferentes puntos de la ciudad.

El primero de los arrestos tuvo lugar el sábado por la noche en el barrio de Sansomendi. Un hombre de 40 años fue detenido después de agredir a su pareja en el interior de un establecimiento hostelero. Según los testigos presentes en el local, el individuo también tuvo un altercado previo con una camarera del establecimiento y, cuando el responsable del negocio intentó mediar, recibió igualmente una agresión. Las amenazas hacia su pareja completaron un comportamiento que acabó con su detención.
Al día siguiente, el domingo por la tarde, fue el barrio de Lakua-Arriaga el escenario del segundo incidente. Los agentes acudieron alertados por una llamada de emergencia que informaba de una fuerte discusión en una vivienda. Tras hablar por separado con ambos miembros de la pareja, la mujer reconoció haber sido agredida por su compañero, de 33 años, y presentaba lesiones visibles. Fue detenido de inmediato.
La noche del domingo sumó un tercer caso, esta vez en el barrio de Judimendi. Una llamada al 092 alertó de que un hombre estaba agrediendo a una mujer en plena vía pública, y que ambos habían entrado posteriormente en un portal cercano. Los agentes los localizaron finalmente en la avenida Santiago.
Tras escuchar por separado a los dos implicados y a un testigo, quedó claro que la situación era diferente a los casos anteriores: ambos reconocieron haberse agredido mutuamente durante una discusión de pareja. Las marcas que presentaban los dos confirmaron las versiones. En consecuencia, tanto el hombre, de 53 años, como la mujer, de 48, fueron detenidos como presuntos autores de un delito de lesiones mutuas, en el ámbito de la violencia de género y la violencia doméstica, respectivamente.
Tres episodios en menos de 48 horas que ponen de relieve la importancia de llamar al 092 ante cualquier señal de violencia en el entorno próximo. La intervención ciudadana fue clave en todos los casos para que los agentes pudieran actuar a tiempo.
