La Plaza Mayor de Escurial de la Sierra se llenó de emoción y memoria el viernes por la tarde cuando la escritora Pepita Robles Diosdado tomó la palabra para inaugurar las fiestas patronales en honor a Santa Marina. El pregón se convirtió en un viaje al pasado que emocionó a todos los presentes, especialmente a los vecinos de mayor edad.

La alcaldesa del municipio, Maiter Benito Melchor, fue la encargada de presentar a la pregonera ante un público numeroso que llenó por completo el espacio central de la localidad. Vecinos de todas las edades, así como familiares de la autora llegados de distintos puntos, acudieron a un acto que desde el principio se presagió cargado de afecto y nostalgia.
El discurso de Robles Diosdado estuvo centrado en el costumbrismo de las décadas de los años 40 y 50, etapa en la que ella misma creció entre estas calles. Con un relato cercano y detallado, la escritora fue desgranando el recuerdo de personajes singulares que ya forman parte de la historia del pueblo, parajes que marcaron su infancia y tradiciones que el paso del tiempo ha ido difuminando.
La Plaza Mayor asistió en silencio y con respeto a cada una de sus palabras. Los mayores del municipio fueron quizás los más emocionados, al reconocer en sus palabras sus propios recuerdos y los rostros de personas que compartieron con ellos aquellos años.
El acto incluyó también la lectura de tres poemas escritos por la propia autora, todos ellos dedicados a distintas realidades y rincones de la localidad serrana.
La tarde sirvió además para presentar oficialmente su nueva obra literaria, titulada Hojas de roble, un libro editado por la Diputación de Salamanca que toma como eje central los dos municipios que han marcado la trayectoria vital de la autora: Escurial de la Sierra, donde nació, y Alba de Tormes, donde ha desarrollado gran parte de su vida.
Tras concluir el acto institucional, una larga fila de asistentes esperó pacientemente para hacerse con un ejemplar firmado. Pepita Robles dedicó libros y charló de manera personal con sus paisanos durante cerca de una hora, compartiendo anécdotas y retazos de las historias recogidas en el volumen.
Así arrancaron unas fiestas que prometen seguir reuniendo a los vecinos de Escurial de la Sierra alrededor de su identidad y su historia compartida.
