La Universitat de València se prepara para lanzar «muy pronto» un Plan de inversión en infraestructuras que busca dar respuesta a necesidades acumuladas durante años en sus tres grandes campus: Tarongers, Blasco Ibáñez y Burjassot.

El rector Juan Luis Gandía ha sido el encargado de anunciar esta hoja de ruta, reconociendo una realidad que muchos en la comunidad universitaria conocen bien: más del 60% de las instalaciones de la institución fueron construidas en el siglo pasado, lo que supone un coste creciente de mantenimiento y una limitación real para el día a día de estudiantes y docentes.
Entre los proyectos que se estudiarán figuran la ampliación de aularios en los campus de Burjassot y Blasco Ibáñez, mejoras en el Parc Científic de Burjassot y la resolución de reivindicaciones «históricas» en Tarongers, donde existe espacio disponible para levantar nuevas instalaciones, incluido un edificio de servicios que lleva años en la agenda pendiente de la universidad.
En Burjassot, las necesidades van más allá de las aulas. Los laboratorios y espacios de investigación requieren una inversión importante que la institución no puede asumir sin el respaldo de la administración autonómica.
El rector ha dejado claro que este plan no es un ejercicio de voluntarismo, sino una herramienta para trasladar con datos y rigor a la Generalitat las necesidades reales de la UV. El objetivo es que las infraestructuras queden recogidas en el Plan Plurianual de Financiación de las universidades públicas valencianas, un instrumento clave para los próximos años.
Sin esa financiación, advierte Gandía, la universidad podrá seguir funcionando, pero con limitaciones que afectarán directamente a la oferta de títulos, al número de plazas disponibles y a la calidad de la formación que reciben los estudiantes.
Junto a la cuestión de los edificios, el rector ha señalado el relevo generacional del profesorado como el gran desafío de su mandato. En los próximos siete u ocho años se producirán jubilaciones masivas tanto entre el Personal Docente e Investigador como entre el personal de administración y servicios. Garantizar una transición ordenada y atraer talento joven será, según Gandía, tan urgente como reformar los muros del campus.
La UV afronta, en definitiva, una renovación profunda que va desde el hormigón de sus aulas hasta las personas que cada día las llenan de vida.
