La euforia por la victoria de España en la final del Mundial de fútbol dejó en Burgos momentos de violencia que ensombrecieron los festejos. Un hombre fue detenido por la Policía Local tras agredir a otro y partirle tres dientes durante las celebraciones que se vivieron en la Plaza Mayor de la ciudad.

El arrestado quedó a disposición de las autoridades como presunto autor de un delito de lesiones graves. El incidente se produjo en pleno ambiente festivo, cuando cientos de vecinos se habían congregado para seguir y celebrar el partido.
La noche no estuvo marcada únicamente por esa agresión. Durante el dispositivo de seguridad desplegado con motivo de la celebración, los agentes detectaron varios lanzamientos de botellas de vidrio e hielos entre los asistentes. Estos incidentes provocaron varios heridos de carácter leve entre los presentes.
Entre los afectados por los lanzamientos hubo un menor de edad que recibió el impacto directo de una botella. El joven fue trasladado al Hospital Universitario de Burgos, donde permaneció en observación durante un tiempo para descartar consecuencias de mayor gravedad.
El dispositivo policial se mantuvo activo durante toda la noche para garantizar el orden y la seguridad de los ciudadanos congregados en el espacio público. Finalmente, la zona de la Plaza de los Delfines fue desalojada a las 2.30 horas de la madrugada, poniendo fin a una celebración que, para algunos vecinos, acabó de una manera muy distinta a como había comenzado.
Lo que debía ser una noche de alegría compartida terminó con un detenido, varios heridos y un recordatorio de que las aglomeraciones festivas exigen tanto civismo como responsabilidad por parte de todos los asistentes.
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