El pasado martes por la tarde, la playa de La Franca, en el concejo asturiano de Ribadedeva, fue escenario de un tenso operativo de rescate que movilizó a bomberos, un helicóptero medicalizado y equipos sanitarios de urgencia. Cuatro personas, entre ellas dos menores, quedaron atrapadas por el fuerte oleaje en la desembocadura del río Las Cabras y no podían salir del agua por sus propios medios.

La alarma saltó a las 20.05 horas cuando el Centro de Coordinación de Emergencias del 112 recibió una llamada de socorro. Quienes avisaron describían la situación: dos chicas estaban sobre unas rocas pidiendo ayuda, y el mar no dejaba de subir. Otras dos personas habían entrado al agua intentando auxiliarlas, lo que complicó aún más el panorama.
Cuando los bomberos del parque de Llanes llegaron al lugar, la situación había empeorado. Un total de ocho personas se encontraban con dificultades para abandonar el mar. Dos de ellas consiguieron alcanzar la orilla por su cuenta. Otras dos lograron salir gracias a una cuerda tendida desde la playa.
El resto del equipo de bomberos no tuvo más opción que lanzarse al agua. Con gran esfuerzo y riesgo, llegaron hasta donde estaban las dos jóvenes y permanecieron junto a ellas, sujetándolas para evitar que el oleaje se las llevara, a la espera de que llegara el helicóptero medicalizado.
La aeronave fue la pieza clave para cerrar el rescate. Mediante la grúa del aparato, los cuatro afectados, las dos menores y dos varones, fueron evacuados uno a uno desde el agua. Una vez en tierra firme, recibieron atención médica por parte del médico-rescatador del helicóptero, así como de los equipos de Atención Primaria desplazados desde Llanes y desde Panes.
Todos los rescatados fueron dados de alta en el mismo lugar. Presentaban síntomas leves de hipotermia y algunas contusiones, sin que ninguno de ellos tuviera que ser trasladado a un centro hospitalario.
La Guardia Civil también se personó en la zona para colaborar en la gestión del incidente.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa los riesgos que entraña bañarse en playas con oleaje fuerte y en zonas donde el mar puede volverse imprevisible en cuestión de minutos, especialmente al caer la tarde, cuando las condiciones del agua cambian con rapidez.
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