Cáceres cierra 2025 sin deuda y con casi 40 millones de euros en el bolsillo

El Ayuntamiento de Cáceres ha aprobado la liquidación de su presupuesto de 2025 con unos datos que reflejan una situación financiera sólida: cero deuda bancaria y un ahorro acumulado que roza los 40 millones de euros.

Cáceres cierra 2025 sin deuda y con casi 40 millones de euros en el bolsillo

El dato más llamativo es el remanente líquido de tesorería para gastos generales, que se sitúa en 39,3 millones de euros. Esta cifra representa, en términos sencillos, la reserva económica que el Consistorio ha ido acumulando a lo largo de los años, teniendo en cuenta el dinero disponible en caja, los ingresos pendientes de cobro y las deudas aún por pagar.

Ese ahorro no surge de la nada. Responde a una combinación de factores: ingresos que superaron las previsiones iniciales, partidas presupuestarias que no llegaron a ejecutarse y el efecto acumulado de ejercicios anteriores con resultados positivos.

Además del remanente, la liquidación refleja un superávit propio del año 2025. Es decir, durante el pasado ejercicio el Ayuntamiento ingresó más de lo que gastó. La capacidad de financiación alcanzó los 11,6 millones de euros, mientras que el resultado presupuestario ajustado se elevó hasta los 16,2 millones.

Noticias de Cáceres en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal

Uno de los aspectos que más destacan en este balance es que Cáceres cerró el año con una deuda financiera de cero euros. El Consistorio no mantiene ningún préstamo pendiente con bancos u otras entidades financieras, lo que le permite destinar todos sus recursos a gasto corriente e inversiones sin tener que atender el pago de intereses o cuotas de amortización.

La normativa que regula las haciendas locales marca límites claros sobre cómo puede usarse el remanente acumulado. El Ayuntamiento podrá destinarlo a financiar nuevas inversiones, hacer frente a gastos extraordinarios o imprevistos que puedan surgir.

La liquidación también confirma que el municipio cumple con la denominada regla de gasto, el mecanismo de control presupuestario fijado por la normativa estatal y europea para garantizar que las administraciones no aumenten su gasto más allá de lo que permite su situación económica.

En conjunto, los datos apuntan a un Ayuntamiento que mantiene las cuentas saneadas, con margen económico para afrontar los próximos años sin depender de financiación externa. Un escenario que, en el contexto actual de muchos municipios españoles, no es precisamente lo más habitual.