Una veintena de personas se concentró ayer frente a la sede del Ayuntamiento de Cáceres para guardar un minuto de silencio en repulsa por los últimos crímenes cometidos contra mujeres en el contexto de la violencia machista.

La convocatoria fue impulsada por el Consejo Sectorial de la Mujer, que reunió en torno a este acto simbólico a vecinos y vecinas de la ciudad junto a varios concejales de la Corporación Municipal, que quisieron sumarse de forma visible al gesto de condena colectiva.
Durante el acto, Fátima Rosario Berrocal fue la encargada de leer el manifiesto, un texto que recoge el rechazo de la ciudadanía ante una lacra que sigue golpeando a las mujeres en todo el país y que no da tregua.
El silencio, breve pero cargado de significado, llenó durante un minuto la plaza frente al consistorio cacereño. Una imagen que, por desgracia, se repite cada vez que un nuevo crimen sacude la conciencia social y obliga a parar, recordar y exigir que se ponga fin a esta forma de violencia.
La presencia de representantes municipales en el acto refleja el compromiso institucional de la ciudad con la lucha contra la violencia de género, aunque desde los colectivos feministas se insiste en que los gestos deben ir acompañados de políticas concretas, recursos suficientes y una respuesta firme desde todos los ámbitos.
Cáceres se suma así a otras localidades que en los últimos días han organizado actos similares para visibilizar una realidad que, lejos de remitir, continúa sumando víctimas y dejando a familias enteras destrozadas.
El Consejo Sectorial de la Mujer seguirá impulsando iniciativas de este tipo para mantener viva la atención sobre un problema que exige respuesta urgente y sostenida, más allá de los momentos de mayor impacto mediático.
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