León vuelve a rozar una gran sede nacional sin lograr llevársela a casa. La ciudad leonesa quedó en tercer lugar en la carrera por albergar la Agencia Estatal de Salud Pública, que finalmente se instalará en Zaragoza. De las ocho ciudades candidatas, solo la aragonesa y Granada superaron la propuesta leonesa, según recoge el Boletín Oficial del Estado publicado el pasado 29 de julio.

El Ministerio de Sanidad evaluó las candidaturas de Barcelona, Granada, León, Lugo, Murcia, Oviedo, Toledo y Zaragoza con arreglo a criterios como la adecuación a las necesidades del organismo, las características de cada localidad y los compromisos concretos ofrecidos por cada candidatura. El dictamen reconoció que Zaragoza y Granada destacaron con una diferencia apreciable sobre el resto, y situó a León a la cabeza del grupo siguiente.
La propuesta leonesa fue presentada por el Ayuntamiento de León con el respaldo de la Junta de Castilla y León. Como sede se ofreció el complejo de El Portillo, un inmueble propiedad de Unicaja Banco con una superficie muy superior a los 4.000 metros cuadrados exigidos. Sin embargo, ese mismo punto acabó siendo el talón de Aquiles de la candidatura: la titularidad privada del edificio y la ausencia de un compromiso firmado por el banco generaron dudas sobre la disponibilidad real del espacio a largo plazo.
A ello se sumaron otras reservas, como la falta de conectividad internacional del Aeropuerto de León, la ausencia de un plan de implantación detallado y algunas lagunas en la concreción económica de los compromisos adquiridos.
No todo fueron reproches. El informe ministerial valoró como muy favorables varios aspectos de León. Destacó especialmente su cohesión territorial y social, la situación de declive demográfico e industrial de la provincia, y el atractivo de un mercado residencial muy competitivo. También se reconoció el valor de su ecosistema biosanitario, con la Facultad de Veterinaria, el Incibe o el Scayle como referencias consolidadas.
Este nuevo fracaso se suma a los ya sufridos con el Centro Europeo de Ciberseguridad, que recayó en Bucarest, y la Agencia Espacial Española, que fue a parar a Sevilla. León sigue buscando el gran proyecto institucional que contribuya a frenar su sangría demográfica, aunque por el momento la candidatura más sólida hasta la fecha no ha sido suficiente para cruzar la línea de meta.
