El Tribunal Superior de Justicia de Asturias ha absuelto al agente de la Policía Local de Oviedo que en el verano de 2022 abrió fuego contra un turismo en el que viajaban dos jóvenes estudiantes de Medicina en el barrio de La Florida. La resolución, dictada el pasado martes, tumba la condena de dos años de prisión que la Audiencia Provincial había impuesto al uniformado apenas unos meses antes.

Los hechos se remontan al 24 de junio de 2022, cuando el agente y un compañero se acercaron en un vehículo policial camuflado a las inmediaciones del pozo de San Lázaro de Paniceres. Allí encontraron un coche con dos ocupantes en su interior. El policía llamó a la ventanilla del conductor para pedirle que la bajara, pero el joven, sin tener claro que se trataba de un agente de la autoridad y temiendo por su seguridad y la de su acompañante, arrancó y huyó a toda velocidad.
Fue entonces cuando el agente desenfundó su pistola reglamentaria y disparó hasta tres veces contra el vehículo en movimiento. Dos balas impactaron en la puerta trasera izquierda y una tercera destrozó la ventanilla del conductor. El coche no se detuvo. La joven, aún mientras huían, alertó al 112. La persecución concluyó en la calle Luis José de Ávila, donde el conductor fue detenido con lesiones leves.
Las consecuencias psicológicas para ambos fueron serias. El conductor desarrolló un síndrome de estrés postraumático que requirió tratamiento durante sesenta días. Su acompañante sufrió un trastorno similar que, sumado a una depresión previa, prolongó su atención médica hasta los doscientos diez días.
Sin embargo, el TSJA considera que estos daños no alcanzan el umbral exigido por la jurisprudencia del Tribunal Supremo para apreciar el delito de lesiones psíquicas cuando estas se derivan de un único episodio. Ese es el argumento clave que lleva al tribunal a revocar la condena de la Audiencia Provincial, que también contemplaba la retirada temporal del derecho a portar armas y el pago de indemnizaciones a las víctimas.
El tribunal sí admite, y así lo recoge expresamente, que los hechos ocurrieron tal y como los describieron la Fiscalía y la acusación particular. La absolución no cuestiona lo que pasó aquella noche en La Florida, sino su encaje legal concreto. La puerta queda abierta, no obstante, para un eventual recurso de casación ante el Tribunal Supremo.



