El viento y el calor amenazan con reavivar el incendio de Fermoselle pese a la mejora nocturna

El fuego declarado en Fermoselle, en la comarca zamorana de Sayago, vive una jornada decisiva y complicada. Aunque la noche trajo una evolución positiva y permitió estabilizar los flancos que más preocupaban, las malas condiciones meteorológicas previstas para el día hacen que los equipos de extinción no confíen en dominar el incendio por completo a corto plazo.

Así lo ha explicado el jefe del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León en Zamora, Mariano Rodríguez, quien ha reconocido que la situación ha mejorado «significativamente» durante las horas nocturnas, especialmente en los flancos este y norte, que eran los que mayor inquietud generaban entre los efectivos desplegados sobre el terreno.

Sin embargo, la tranquilidad es relativa. En esas zonas aún persisten «numerosos puntos calientes y zonas muy complicadas» que exigen vigilancia constante. Por su parte, los frentes sur y oeste mantienen cuatro sectores activos que los operarios continúan trabajando para contener.

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El principal enemigo ahora no es solo el fuego, sino el tiempo. Las previsiones apuntan a rachas de viento largas y temperaturas elevadas, una combinación que puede deshacer en pocas horas el trabajo logrado durante la noche. El responsable de Medio Ambiente ha sido claro al respecto: «Las previsiones climáticas son muy malas y no podemos ser optimistas a corto plazo».

Pese a que la peligrosidad se ha reducido de forma notable respecto a las horas más críticas del incendio, Rodríguez ha subrayado que «no se prevé que hoy se logre dominar totalmente el fuego», un mensaje que refleja la complejidad de una situación que mantiene en alerta a toda la comarca y a los municipios del entorno de los Arribes del Duero.

Los equipos de extinción siguen trabajando sobre el terreno con todos los medios disponibles mientras las localidades afectadas aguardan con incertidumbre la evolución de las llamas a lo largo del día. La meteorología, por ahora, no juega a favor.