El fuego de Casas de Millán cede tras una noche durísima: se levanta la evacuación pero el pueblo sigue confinado

Las llamas que desde el sábado asolan el término municipal de Casas de Millán, en la provincia de Cáceres, empiezan a dar tregua. La evolución del incendio es favorable este domingo, aunque los vecinos todavía no pueden salir de sus casas con total libertad.

El fuego de Casas de Millán cede tras una noche durísima: se levanta la evacuación pero el pueblo sigue confinado

Las evacuaciones decretadas tanto en Casas de Millán como en su pedanía de Grimaldo han sido levantadas, pero ambas localidades permanecen en confinamiento al menos hasta las dos de la tarde de este domingo. Una medida de precaución que las autoridades mantienen mientras los medios aéreos siguen realizando descargas sobre la zona afectada.

Precisamente por esas descargas, el suministro de agua potable continúa cortado, aunque la luz sí ha sido restablecida en las poblaciones. Los vecinos pueden, por tanto, permanecer en sus hogares con algo más de normalidad, pero aún sin poder retomar su vida cotidiana con plenas garantías.

El incendio sigue activo en nivel 1 de peligrosidad, lo que implica riesgo de afección a carreteras y viviendas aisladas en el entorno. Las autoridades no bajan la guardia.

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El vicepresidente y consejero de Presidencia, Interior y Emergencias de la Junta de Extremadura, Abel Bautista, compareció tras la segunda reunión del Centro de Coordinación Operativa celebrada esta mañana para informar del estado de la situación. Bautista no ocultó la dureza de las últimas horas: la noche fue «muy dura» para los equipos de extinción, que tuvieron que lidiar con un viento inesperado que complicó enormemente las labores de control.

Según explicó el consejero, el viento no amainó hasta pasadas las tres de la madrugada. Fue en ese momento cuando los efectivos pudieron retomar el ataque con más eficacia y lograron cortar la cabeza del fuego, que avanzaba en dirección a Serradilla y amenazaba con alcanzar el Parque Nacional de Monfragüe.

Evitar que las llamas llegasen al parque natural era uno de los objetivos prioritarios de los equipos desplegados, y de momento ese frente ha podido contenerse.

La situación, aunque mejora, obliga a mantener la máxima cautela. Los vecinos de Casas de Millán y Grimaldo aguardan en sus domicilios a que las autoridades den luz verde para recuperar por fin la normalidad en estas dos localidades cacereñas golpeadas por uno de los incendios más intensos del verano en Extremadura.