El incendio de Burgohondo recupera la calma: baja a nivel 1 casi dos semanas después de la Emergencia Nacional

El fuego que ha marcado el verano de la provincia de Ávila da un paso decisivo hacia su control. El incendio de Burgohondo ha reducido su Índice de Gravedad (IGR) al nivel 1, una noticia que supone un respiro para los vecinos y para todos los equipos que han luchado sin descanso sobre el terreno durante casi dos semanas.

El incendio de Burgohondo recupera la calma: baja a nivel 1 casi dos semanas después de la Emergencia Nacional

El delegado territorial de la Junta en Ávila, José Francisco Hernández Herrero, fue quien anunció la rebaja tras la última reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado, celebrada al cierre de la tarde del miércoles 5 de agosto. La evolución del fuego en los últimos días ha sido positiva: el perímetro no ha avanzado y los rebrotes que han ido surgiendo han sido sofocados con rapidez, aunque algunos de ellos apuntan a un origen presumiblemente intencionado.

Hay que recordar que este incendio llegó a ser declarado Emergencia de Interés Nacional, la máxima alerta posible, debido a la grave situación que compartían simultáneamente la comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha. Un escenario devastador que movilizó recursos de todo el país y que dejó imágenes difíciles de olvidar en municipios como La Adrada.

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La bajada de nivel no implica, sin embargo, una retirada de medios sobre el terreno. Las autoridades han sido claras en este punto: los efectivos de la administración autonómica siguen presentes y con la misma intensidad que hasta ahora. El descenso en el índice refleja la mejora de las condiciones del incendio, no una relajación en la respuesta.

El propio delegado territorial quiso subrayar el carácter colectivo de este avance y mirar hacia lo que viene ahora. «Es el momento de la recuperación, es el momento de mirar hacia adelante, es el momento de permanecer unidos, cohesionados y ayudar entre todos para que la situación mejore de manera paulatina con el recurso del tiempo», señaló Hernández.

Las palabras resuenan con fuerza en una comarca que ha vivido semanas de angustia, evacuaciones y pérdidas. El camino hacia la normalidad será largo, pero la reducción del nivel de alerta es, al menos, el primer paso firme en la dirección correcta. Ávila empieza, poco a poco, a respirar.