Ocho años de silencio roto: una joven consigue que condenen a diez años de cárcel al hombre que la violó cuando tenía doce

Una joven francesa que fue víctima de una agresión sexual cuando tenía doce años ha logrado que la justicia española condene a su agresor a diez años de prisión, ocho años después de que ocurrieran los hechos. La Audiencia Provincial de Cádiz ha dictado sentencia este mes de junio avalando como prueba suficiente el único testimonio de la víctima.

Más de cincuenta carreteras cortadas en España por los incendios: claves para no quedarse atrapado en la carretera

La niña, nacida en 2006, pasaba el verano en una localidad costera andaluza donde sus abuelos tenían casa. Allí trabaron amistad con una familia vecina. Una noche la invitaron a cenar y a dormir en su hogar para que jugara con el hijo de diez años. Los abuelos accedieron. Fue entonces cuando el padre de la familia la agredió sexualmente en el cuarto de baño, la amenazó con un cuchillo y le exigió silencio.

Durante años, la joven guardó ese secreto mientras su vida se veía afectada en el colegio y en su estado anímico. En 2022, ya en plena adolescencia, los recuerdos comenzaron a aflorar. En 2023, y tras un intento de suicidio, se lo contó a su psicóloga mientras su madre escuchaba desde el otro lado de la puerta.

Noticias de Burgos en tu WhatsAppGratis, sin registros y sin que nadie vea tu número.
Unirme al canal

La familia intentó primero denunciar ante la Gendarmería francesa, sin éxito. Recurrieron entonces a la justicia española, que permite presentar denuncia por este tipo de delitos hasta que la víctima cumple 55 años, sin que prescriba la acción penal.

El tribunal reconoció que la única prueba disponible era el relato de la joven, pero lo consideró persistente, coherente y verosímil pese al tiempo transcurrido. El acusado negó los hechos y su pareja le respaldó. La defensa intentó desacreditar a la víctima, pero no logró convencer al tribunal.

La joven, que declaró a través de su abogada Inés Alba Palerm, reconoció sentirse satisfecha por la condena aunque consideró que diez años de prisión y una indemnización de 9.000 euros son insuficientes para compensar el daño sufrido. «Puede evitar que les ocurra lo mismo a otras víctimas», señaló.

El caso pone de relieve la importancia de escuchar a las víctimas de abusos sexuales infantiles, incluso cuando los hechos son denunciados años después, y el papel fundamental que juegan los profesionales de la salud mental en estos procesos de recuperación y de búsqueda de justicia.